sábado, 30 de noviembre de 2013

La foto de la semana (#43)

 Extraños frutos secos en Jin Jiang Action Park
Como muchos de vosotros y vosotras sabréis, la hidratación en una visita calurosa a un parque es esencial. En este caso el clima húmedo y contaminado de China no solo pide que vayas bebiendo líquido en grandes cantidades por la hidratación corporal, sino también porque la dificultad a la hora de respirar un aire tan viciado hace que se necesite mojar el gaznate de vez en cuando para evitar que se seque la garganta. Así que durante nuestras visitas a parques visitábamos con bastante frecuencia los puestos de bebidas y snacks, en busca de algo que beber.

En una de estas pausas, hecha en Jin Jiang Action Park, decidí probar la Pepsi china de lata (esa misma mañana había probado ya la de botella, en el "desayuno") y a la vez que pasaba por caja adquirí una bolsa de algo que, tal como vi en la bolsa, parecía algo así como crujientes de chocolate o galleta, aunque no entendía prácticamente nada de lo que había escrito porque estaba en chino, claro está. El pack completo para tomar un tentempié y combatir la deshidratación (pensé).

Mi sorpresa vino cuando abrí la bolsa y lo que vi es lo de la fotografía, una especie de pasas secas del tamaño del hueso de un melocotón, con un color marrón clarito y un olor dulzón, aspecto francamente atractivo. El problema es que al hincar el diente a la primera descubrí que era algo duro, muy duro, exactamente como el hueso de un melocotón. Desprendía un sabor ácido, dulce y se reblandecía al cabo de un buen rato de mascar en la boca, sin deshacerse. Al reblandecerse lo podías morder y entonces de su interior salía una especie de semilla parecida a una pipa pero con mucho menos sabor, que en realidad nunca supe si se comía o no.

Conclusión: algo demasiado empalagoso, demasiado cansino para la lengua y sinceramente nunca supe cómo comer este producto, que pasé a llamar pasas chinas. Buscando un poco por Internet lo más parecido que he encontrado es un producto llamado "azufaifo rojo chino". Estoy seguro que no es lo que os muestro aquí, pero a falta de más información...

En fin, tras el famoso RedBull chino, aquí tenéis otro de esos curiosos productos que probablemente veáis si alguna vez viajáis a la lejana y misteriosa China.

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Otras fotos de la semana:

viernes, 29 de noviembre de 2013

¡9º CONCURSO Bloggercoaster!

Llega el frío y con él (paradógicamente) las festividades más celebradas e importantes del año. Todavía quedan bastantes días para empezar a hablar de Papá Noel, de comidas copiosas o de los regalos de reyes, pero por si acaso desde Bloggercoaster quiero que alguien celebre la Navidad con un regalito extra en su haber.

Para ello y coincidiendo con la vuelta de mi particular tour por Orlando, he decidido celebrar de nuevo un concurso (¡el noveno!) en el que en esta ocasión habrá un único ganador o ganadora y que se celebrará con la tradicional estructura de los anteriores: tras el envío de un correo electrónico y contestando un par de preguntas, celebraré un sorteo en el cual se sabrá el ganador o ganadora del mismo. Así de sencillo.

El premio no podría ser más adecuado para estas fechas en las que vemos acercarse el nuevo año, se trata de un exclusivo calendario de 2014 (y parte de 2013, por si queréis viajar en el tiempo y mirar fechas pasadas) en el que encontraréis mes a mes imágenes destacadas de lo que podemos encontrar en los diversos parques del resort Walt Disney World en Orlando (EEUU), luce así de empaquetado:


Pero como considero que un calendario, pese a ser un buen regalo, puede significar algo demasiado simple, el ganador de este 9º concurso también se llevará a casa un pack con 4 pins de edición coleccionista donde aparecen los 4 parques temáticos que conforman este resort. Son los pins que se utilizan normalmente para realizar intercambio con trabajadores del parque y lucen así de chulos:


Así que el ganador o ganadora en esta ocasión puede llevarse un par de regalitos relacionados directamente con los parques del resort temático más grande del mundo y, cómo no, hacerlo de manera totalmente gratuita.

Además, como es lógico, junto a estos dos premios el ganador o ganadora recibirá un lote completo de mapas y guías no sólo de Walt Disney World, sino de todos los parques en los que he puesto pie durante el viaje (que han sido 9 en total).

¿De qué trata el concurso?

En esta ocasión la dinámica del concurso será algo más sencilla y precisa que en el anterior (donde el dato no podía ser localizado en ningún sitio y jugábais un poco a la lotería), en esta ocasión os formulo 3 preguntas y deberéis encontrar la solución a ellas a través de las bitácoras que os he ido escribiendo estas dos últimas semanas, así que las tres preguntas son:
  1. Me gustó mucho Big Thunder Mountain de Magic Kingdom, pero según mis palabras, ¿cuál es el track perfecto para una minera de Vekoma en todo el mundo?
  2. ¿A qué ride del resort Walt Disney World no deberíais entrar si tenéis miedo o fobia a los insectos?
  3. ¿Cuál crees que ha sido la mejor bitácora de las 11 publicadas en este viaje?
Como podéis ver, son dos preguntas con respuesta localizable en las bitácoras y otra más que es totalmente personal y donde os invito a que me indiquéis la que ha sido la mejor bitácora de todas según vuestra opinión.

La manera de participar es similar a los otros concursos: sólo tenéis que enviar un correo electrónico con vuestro nombre y apellidos y la respuesta a las preguntas que os formulo a la dirección de correo de Bloggercoaster que es "bloggercoaster2 (arroba) gmail (punto) com". ¡Así de sencillo!

Tenéis desde HOY miércoles 29 de noviembre para hacerlo y la fecha límite es el día 15 de diciembre de 2013 a las 23:59h. por lo que tenéis por delante un par de semanas para tomároslo con calma e invitar a vuestros amigos, familia, conocidos, etc. a participar. ¡Todo el mundo puede formar parte de este concurso!


Recordad, una vez tengáis respuesta a estas preguntas sólo tenéis que enviar un e-mail a "bloggercoaster2 (arroba) gmail (punto) com" indicando vuestro nombre y apellidos y una dirección de e-mail válida por si resultáis ganadores del concurso, para que me pueda poner en contacto con vosotros. Desde hace unos meses os he facilitado esta faena, por lo que si miráis en la barra de la izquierda, arriba junto a los botones de Facebook y Twitter, veréis una rápida manera de enviar ese mismo e-mail.

¿Cuándo se conocerá al ganador/a?

Entre todos los participantes del concurso (y que respondan correctamente a las 3 preguntas) celebraré un sorteo que procuraré grabar en vídeo para que podáis ser todos testigos de la limpieza del mismo, sin trampa ni cartón. Procuraré celebrar ese sorteo durante la semana del 16 al 22 de diciembre, para que así el ganador conozca su regalo con anterioridad al día de Navidad.

Así que ya veis que es MUY fácil poder optar a ser el propietario de un genial calendario de Walt Disney World y una colección de pins exclusivos de los parques temáticos que encontramos en él. La manera de participar es enviando un simple correo electrónico y sólo con eso podéis fardar de regalo estas navidades.

También aclaro que la participación en el concurso es abierta a todo el mundo, incluso a anteriores ganadores del concurso, sin ningún tipo de limitación más que la de enviar un solo correo por participante, así que espero que acertéis al máximo posible (no he puesto preguntas demasiado complicadas) y que os animéis a participar y llevaros a casa este bonito premio.

¡Mucha suerte a todos y todas!

martes, 26 de noviembre de 2013

Jin Jiang Action Park (parte 3)


Recuperado ya de toda la marabunta que han supuesto estas dos últimas semanas en cuestión de escritura en el blog y de cantidad de entradas, vuelvo a enfundarme el traje de analizar parques, coasters y rides, y para ello nada mejor que acabar con lo que dejé a medias a principio de mes: Jin Jiang Action Park.

Durante una primera y una segunda parte os estuve relatando los ingredientes de este entrañable y digno parque de atracciones situado muy cerca del centro de Shanghai y dejé claro que en su interior podíamos hallar una oferta de coasters bastante digna que merecía la pena analizar aparte.

Pues bien, para ello hoy, en Bloggercoaster, he decidido dedicar esta entrada a hablar de esos 5 credits, de la variedad que representan y poder ver las características de cada uno al detalle.

sábado, 23 de noviembre de 2013

Bitácoras desde Orlando (día 12)


El último día de todo viaje, especialmente de uno largo y repleto de experiencias, suele ser un momento agridulce, una mezcla entre querer que todo acabe ya de una vez por todas (por la carga de presión y de estrés) y de no querer que acabe nunca (por la diversión y la desconexión de la realidad). Y así fue mi último día en el estado de Florida.

El día empezó a primera hora de la mañana, cuando me dispuse a escribir la extensa bitácora de los días 10 y 11. Tras eso hice la maleta (la definitiva, la que debía pasar por facturación), revisé absolutamente todo y descubrí que mi hotel (Quality Inn Orlando Airport) tenía un servicio gratuito de transporte shuttle entre el hotel y el aeropuerto.

Desayuno para cargar pilas y desplazamiento entorno a las 12:00 hacia el aeropuerto, acompañado de un amable chico que viajaba a Colorado y del cual estuve compartiendo impresiones sobre la crisis española y los juegos olímpicos de Brasil (¿?).

A la llegada al aeropuerto, volví a rememorar aquel hall que me dejó sorprendido el día en que llegué y supe que estaba ya en suelo norte-americano:
Paso por el arco de seguridad, compras de última hora, ligera espera a la apertura de puertas de embarque, embarque y despegue, entorno a las 15:00h, en dirección a Philadelphia, para hacer escala y tomar un vuelo directo hacia Barcelona.

Este vuelo, de un poquito más de 2 horas, fue de lo más infernal. La tripulación y acompañantes en un vuelo, sobretodo cuando dura más de hora y media o dos horas, es primordial. En este caso al salir de Orlando el avión iba cargado de niños y el de atrás (que tendría un par de años, no más) tenía un espantoso llanto y berreo que le duró durante las 2 horas enteras. No se lo deseo ni a mi peor enemigo.

Una vez habiendo aterrizado en "Phili" me dispuse a hacer la conexión previa a tomar el vuelo largo, comí un tentempié previo al despegue (por aquello de que la alimentación a bordo y a cargo de US Airways no es que sea demasiado buena, la verdad). 

Hacia las 19:00h de la tarde despegaba en dirección a Barcelona para pasar casi 8 horas de vuelo ininterrumpido atravesando por completo la noche y aterrizando a unas tempranas 8:30h de la mañana en tierra catalana.

Recogida de maleta, desplazamiento a casa y vuelta al hogar. Alrededor de las 9:30h. de la mañana del viernes estaba ya sano y salvo en casa, listo para dormir a pierna suelta (consecuencia inmediata del jet-lag, un cansancio mental y físico desmesurado que, incrementado por todo el agotamiento de los días previos, merecía un sueñecito).

Y hasta aquí llega la que ha sido esta (creo que) completa bitácora sobre mi personal odisea viajera. He tratado durante estas 11 entregas explicaros, de manera detallada pero rápida, cómo ha sido mi viaje y con qué sorpresas me he encontrado. A continuación os dejo en lista los capítulos por si queréis echarles una ojeada, ahora que ya está todo hecho:
Nada más, espero que la iniciativa os haya gustado tanto como a mi poderla disfrutar y compartirla con vosotros y vosotras. A partir de ahora queda por delante un largo viaje (desde casa, no nos alarmemos) en el que intentaré mostraros, entrada a entrada, la genialidad, la grandeza y la magia que he descubierto en una región que bien puede proclamarse el paraíso temático de EEUU: Orlando.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Bitácoras desde Orlando (día 10 y 11)


Como ya os expliqué a través de las redes sociales, la visita a Busch Gardens Tampa iba a tener una complicación, un plus más que la visita al resto de parques y es que yo me encontraba en Orlando y debía viajar hasta Tampa, que está a unos 150 km de distancia. El primer inconveniente es que, inexplicablemente, estas dos importantes ciudades solo están conectadas entre sí por un bus shuttle que ofrecen los mismos Busch Gardens para ir desde SeaWorld hasta Busch Gardens Tampa o otra opción (que es la que yo elegí) es tomar un tren que va desde la misma Orlando hasta la misma Tampa.

Lo malo es que el tren es único, es decir solo hay uno en todo el día de ida y otro de vuelta, por lo que si lo pierdes estás realmente perdido. Mantened esto retenido en mente. Otro inconveniente más es que los trenes no tienen horarios agradecidos, sino que el de ida Orlando-Tampa sale sobre las 10:15 de la mañana y el de vuelta sale sobre las 17:15, teniendo en cuenta que el trayecto dura dos horas largas (sí... dos horas largas que se convierten en casi tres) llegáis a Tampa a mediodía y a Orlando a última hora de la tarde.

Así que mi plan era llegar a Tampa a mediodía, hacer chek-in en el hotel, dejar las cosas y prepararme rápido para ir hasta Busch Gardens. Para ello ya elegí el hotel geográficamente más cercano al parque, del que os haré una entrada especial de Parks&Hotels porque me supuso toda una ventaja encontrarlo. Debía visitar lo máximo posible para así al día siguiente, habiendo hecho check-out  y siempre antes de media tarde, probar el resto del parque y marcharme de regreso a Orlando. Una odisea vaya.

¡Vayamos al grano! Busch Gardens Tampa. El parque, como la mayoría sabréis, formó parte durante muchos años de la compañía cervecera Anheuser Busch, que originalmente tuvo el parque de Williamsburg como sede central para realizar la venta de sus cervezas y entretener a sus futuros clientes con cerveza. De ahí se convirtió en parque temático y posteriormente se construyó este otro en la próspera zona de Tampa, donde el calor y la climatología permitían abrir el parque durante todo el año entero.
 El parque tiene, como dejé claro en Facebook, dos claros lados de la balanza. Por una parte tenemos un parque que a conocido mejores días en su mantenimiento y conservación (paredes desgastadas, cascadas que no funcionan, grandes espacios con vegetación pisoteada y sin conservar) y en el otro lado de la balanza tenemos una colección envidiable de credits completísimos y de calidad.

Empezamos por un claro ejemplo metafórico de lo que es el parque, Gwazi. En su día era una revolución ya que se trató de una dueling wooden coaster de GCI (Great Coasters International) con una temática clara, con una intencionalidad y con un mínimo de calidad. Con los años imagino que la humedad y las altas temperaturas han hecho que la coaster vaya endureciéndose hasta extremos muy dolorosos, el layout es ya un personaje secundario y obviamente el encanto GCI de los airtimes inesperados pierde total protagonismo, se desvanece:

Si a eso añadimos que siendo dueling uno de los tracks ya no está activo y que sólo funciona el otro, acabamos de quitarle el encanto a una woodie que, tiempo al tiempo, tiene vistas de desaparecer por completo.

Pero no desesperéis, porque justo allí donde hay un tipo de credit que falla, tenemos justo lo contrario, un credit brillante y espectacular como él solo, hablo de la gigantesca Sheikra:

Una dive-machine ejemplar, con un first drop demoledor en cada una de sus 3 filas, un immelman enorme y suave, un second drop que genera una cantidad de airtime espeluznante y una zona de splash que ofrece mil fotografías distintas desde mil posiciones distintas. A todas todas, Sheikra es un credit que merece estar en lo alto de cualquier TOP, no sólo por su espectacularidad o su velocidad, sino por la suavidad de su track (y ya tiene unos cuantos años) así como por la comodidad de sus asientos, aún siendo floorless.

Muy cerca de Sheikra acecha otra conocida para cualquier entusiasta de parques y coasters y que en mi caso tenía bastantes ganas de probar por ser lo más parecido posible a nuestro querido Dragon Khan (se trata de una sit-down con exactamente los mismos trenes que el dragón rojo). Hablo por supuesto de la salvaje Kumba:

Aunque nada más llegar al área que la "retiene" hay diferencias substanciales con Khan. La primera de ellas es lo compacto del layout, mostrando aquí y allá elementos que van sobresaliendo de la tierra, que se pierden en lo frondoso de la selva y vuelven a aparecer unos metros más allá. Kumba está por todas partes y aparece y desaparece como por arte de magia (algo parecido a Black Mamba en Phantasialand, Alemania). La segunda característica son los elementos que contiene, mucho más repartidos y con transiciones algo más rebuscadas, no tan evidentes como Dragon Khan donde los puedes ir nombrando por orden como si fuera un catálogo. En este caso están algo más dispersos, más enredados en una maraña de elementos, como los interlocked corkscrews (que podéis ver en la fotografía de arriba). Aún así, los años cuentan y Kumba presenta ya las típicas irregularidades de la edad: vibración en algunos puntos, paso extremo por algunas transiciones, elementos que hacen que se te calienten las orejas con el arnés, etc.

Hacemos un cambio radical de coaster y de emplazamiento temático, nos movemos del centro de África a la zona más desértica, del Congo nos vamos a Egipto y allí encontramos la majestuosa Montu:

Otra maravilla de B&M que se antoja difícil de olvidar. Montu es una invertida de las que dejan huella, de las que entrarían en la misma liga que Nemesis u Oz'Iris y de la que deberé deliberar bien si las iguala o las supera (a Oz'Iris en layout por supuesto). Bastante compacta, Montu usa la misma técnica que Kumba: aparece y desaparece en el entorno, se mete por túneles y aparece más allá, o se enreda sobre sí misma para ofrecer un elemento totalmente distinto a lo esperado. Pero todo ello con una suavidad y un tipo de transiciones entre elementos muy dinámicas, que la convierten en única y hacen que su disfrute apenas incluya daño. Sorprendentemente el arnés en este caso no hace demasiado estropicio en las orejas de uno.

¿Qué tal si nos movemos de país y nos vamos a visitar una novedad? Cheetah Hunt, el caramelo que presentó al mundo Busch Gardens hace dos años y que significa todo un prodigio por parte de Intamin tanto en cuanto a dinámica de layout como en cuanto a diseño:

La mayoría de gente critica el hecho de que Cheetah Hunt esté por debajo de otras en cuanto al nivel de intensidad. Y yo me pregunto: ¿esto es realmente decisivo? Quiero decir sí, obviamente Cheetah Hunt no llega a la intensidad de una iSpeed o una Expedition GeForce, está claro, pero dentro de los parámetros con los que juega, ¿no significa una maravilla en sí Ofrecer tres lanzamientos (dos de ellos nada despreciables), ofrecer tantísimos elementos a tener en cuenta (¿todo el que habla de poca intensidad no ha pasado realmente por la zona de twisties endiablados en el cañón?) y además dejarte de propina una inversión enorme y suavísima?

A mi parecer Cheetah Hunt deja de ser familiar en el momento en que ofrece todo lo arriba indicado, además de una pulcritud en el diseño y en las operativas que ya quisieran otras. No es el mejor credit de Intamin que he probado, está claro, pero ni muchísimo menos creo que es el vapuleo que se le está dando en algunos sitios. Todos, absolutamente todos, babearían si un credit como este se construyera en su parque favorito, creedme.

Y bien, vistos los principales credits del parque, las fichas más grandes (aunque hay otras más pequeñas que me encargaré de analizar en su día), también vale la pena tener a Busch Gardens Tampa en cuenta por su labor a la hora de mostrar los animales, de manera más o menos afortunada, en su hábitat. El parque presenta una cantidad de animales salvajes enorme, además de mostrarlos de manera bastante respetuosa y ofreciéndoles unos entornos enormes (la zona de la sabana tiene una extensión que ya quisieran algunos zoos).

En Busch Gardens Tampa podemos encontrar desde preciosos tigres (tanto en su pigmentación normal como albinos):

Hasta fauna pertenenciente al centro y a las grandes praderas africanas como rinocerontes, zebras, ñus o jirafas:

Pasando por una manada de siempre dominantes y observadores leones:

E incluso una colonia algo reducida pero suficiente de suricatas, que como muchos sabréis, resulta ser uno de mis animales favoritos. En este caso pude llegar a estar casi 20 minutos delante del recinto de estos animalitos sacándoles fotografías, es mi debilidad:

El plan de visita a Busch Gardens finalizaba con el regreso al hotel (a buscar mi maleta), tomar un taxi hasta la estación de tren de Tampa y desde allí regresar en tren hasta Orlando. El problema es que los cálculos de tiempo los hice relativamente bien, pero tanto la llegada como el viaje en taxi comportó algo más de tiempo del que tenía planeado, con lo que llegué a la estación justo cuando el tren cerraba sus puertas para partir.

Un par de gritos, un amable trabajador de Amtrak (que vendría a ser Renfe en EEUU), un par de comunicaciones por walkie-talkie, una puerta abierta y yo, sudoroso y enrojecido, subiendo a un tren donde el revisor, muy pintoresco, me gritaba indicando su reloj y diciéndome literalmente que "su tren llegaría tarde por mi culpa". Salimos a las 5:17PM, tal y como estaba indicado en el ticket. Llegamos a Orlando con 40 minutos de retraso. Mi culpa...

Todavía me queda una última bitácora que escribir y mostrar, aunque no será con tanta extensión como estas últimas, es la bitácora que os relatará mi viaje de vuelta, el vuelo y la llegada a Barcelona. Me han dicho que allí hace frío, que el invierno (por fin) ha llegado y que vaya preparado. Yo mientras tanto lo único que he podido saber del país a través de las redes sociales es que hay un anuncio de la lotería muy perturbador. Deberé ir preparado.

Así pues mañana os escribo, cuando ya esté sano y salvo en casa.

Mañana os cuento...