miércoles, 16 de abril de 2014

Bloggercoaster Museum (#4)

Perdiendo el miedo a las Witching Waves
(Turó Park, 1914)


Llevamos varios centenarios de años en los que la industria de los parques, en mayor o menor medida, continúa viva y ofreciendo temporada tras temporada innovaciones e inventos que en ocasiones pasan a mejor vida con el paso del tiempo, pero en otras ocasiones pueden llegar a quedarse en la memoria del pueblo hasta convertirse en auténticos clásicos. Ahí tenemos claros casos como las norias, los carrouseles, las sillas voladoras, los coches eléctricos o más recientemente las torres free-fall o los simuladores 3D y 4D.

Pues bien, lo que hoy veremos en esta nueva edición del Bloggercoaster Museum son las Witching Waves (olas embrujadas), una ride que gozó de gran fama y popularidad durante las primeras décadas del siglo XX

En esta fotografía en concreto vemos las Witching Waves pertenecientes al Turó Park de Barcelona, una fotografía que data de 1914.

Las Witching Waves fueron inventadas en 1907 de manos del estadounidense Theophilus Van Kannel y creadas y construidas especificamente para el Luna Park de Coney Island. A partir de entonces la fama de dicha ride subió como la espuma y el rumor de su éxito corrió como la pólvora, empezando a aparecer en las principales ferias y sobretodo parques de la Europa de principios de siglo XX, que apostaba fuertemente por las innovaciones tecnológicas y mecánicas.

Como en otras ocasiones ya os he comentado, Barcelona supuso en su día algo parecido a lo que es hoy en día, una ciudad cosmopolita, rica y que invierte mucho en innovación y en tecnología vanguardista. Fue así como se produjo el curioso fenómeno de tener hasta cuatro parques de atracciones a la vez funcionando en muy poco espacio, por lo que tarde o temprano las Witching Waves acabaron apareciendo en la ciudad condal y las vimos por duplicado (Turó Park y Saturno Parque). Tibidabo, de hecho, se interesó en su momento por este tipo de rides aunque finalmente apostó por una innovación más justa y barata en forma de coches electrónicos donde antiguamente encontrábamos la antigua Muntanya Russa.


El mecanismo de esta ride es realmente sencillo, aunque a día de hoy se nos hace un poco extraño, hay que pensar que por aquella época el concepto de conducir un vehículo que tuviese autonomía propia (como un coche o una motocicleta) era totalmente impensable o cuestión de muy pocos millonarios. Las Witching Waves, mediante un mecanismo de curvatura de metal blando permitía generar en los visitantes la sensación de desplazamiento y carreras por una pista que generaba unas ondulaciones artificiales.

De hecho tras los primeros días de funcionamiento de las Witching Waves tanto de Turó Park como de Saturno Parque se empezaron a crear pequeñas competiciones y liguillas entre asiduos visitantes de ambos parques, algo de lo que ambos parques sacaron ventaja a la hora de utilizarlo como reclamo publicitario para sus recintos.

Como entiendo que el concepto quizás se os escapa un poco (confieso que yo en su momento tampoco entendí demasiado el mecanismo), por suerte conservamos mediante Youtube una gran joya audiovisual de época (1914) que nos ayudará muchísimo a comprender el mecanismo de las Witching Waves además de ilustrarnos del ambiente de Blackpool Pleasure Beach por aquellos tiempos. Os recomiendo ver todo el vídeo entero, pero si queréis descubrir la ride de la que hoy os hablo deberéis desplazaros hasta el minuto 5:50, donde aparece genialmente plasmado:



Como podéis observar, estaríamos hablando de una ride a medio camino entre los bumper cars (otra de esas rides que triunfaron durante una larga época en los parques de todo el mundo y que todavía hoy en día arrancan sanas competiciones entre amigos) y una spin ride como en su día lo fue el famoso Látigo, del que también disfrutamos en parques (y del que todavía quedan diversos especímenes repartidos por el mundo).


Lamentablemente hoy en día las Witching Waves lucen totalmente extintas, únicamente podemos ver muestras en documentos gráficos o en pequeños museos particulares donde se conservan apenas algún que otro coche restaurado. Pero en funcionamiento es imposible verlas ya y las medidas de seguridad que hoy en día rodean los centros de ocio y parques harían imposible su uso tal y como lo vemos en fotografías y postales.

Pero la finalidad de este tipo de entradas es recordar que en su día poblaron la mayoría de parques de atracciones del mundo una serie de engendros mecánicos que sorprenderían a cualquiera hoy en día, pero que en su momento se convirtieron en auténticos imanes para la clientela ávida de dejarse su dinero en la diversión, algo que perdura y perdurará esperemos que por mucho tiempo.

Aspectos técnicos / estéticos

Tipo de archivo: fotografía clásica/postal fotográfica
Medidas: 13x10 cm (fotografía) y 11x8 cm (postal).
Fotógrafo: anónimo (fotografía) y Publicidad Colubí (postal).
Fecha: 1914 ambas imágenes
Motivo: Witching Waves del Turó Park (Barcelona), detalle de una viajera primeriza perdiéndole el miedo al sistema de conducción y una vista general de la pista rectangular rodeada de una alta columnata.

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Otras piezas del Museo Bloggercoaster:

lunes, 14 de abril de 2014

Angkor (PortAventura)

Me vais a perdonar la tardanza, pero lo cierto es que a la hora de publicar esta entrada en concreto me he encontrado con varios problemas inesperados. El primero ha sido una indisposición de salud durante este fin de semana que apenas me ha permitido acercarme demasiado a un PC. El segundo ha sido el trabajo, que al coincidir también en el fin de semana y con mi salud mermada ha sido algo más difícil de lo usual. Y el tercero (y creo que el más destacado) ha sido la tremenda dificultad que para mi supone escribir sobre esta ride que nos ocupará hoy el blog.

En estos casi 4 años de trayectoria escritora os he analizado parques, os he analizado coasters, he hablado de algunas rides o incluso últimamente empezamos a pasar la lupa por material antiguo sobre parques de atracciones del siglo pasado. Pero lo que nunca había pensado que acabaría haciendo es analizar una splash battle más allá de nombrarla y quizás remarcar un par de matices. Y eso, creédme, es difícil lo cojáis por donde lo cojáis ya que, al fin y al cabo, no es más que una simple ride acuática.

Dicho esto hoy, en Bloggercoaster, me propongo el reto de analizar al máximo detalle posible la flamante novedad de PortAventura para este 2014, un paso hacia adelante tanto en la expansión gradual del parque de la Costa Daurada como en la evolución de una ride que parecía haberse estancado los últimos años: las splash battles.

miércoles, 9 de abril de 2014

Mackintamizándose

"Ahora parece que Mack empieza a copiar a Intamin". Lejos queda ya esta frase que la mayoría de nosotros pronunciamos años atrás, cuando parecía que la hegemonía del fabricante suizo de coasters empezaba a tambalearse y le surgían cada vez más duros rivales y competidores.

Desde entonces hasta ahora han sucedido muchas cosas. Intamin ya no es la reina absoluta y pese a que sí lo sea en cuanto a calidad o records hoy por hoy, su reinado está más próximo a vivir de la fama adquirida años atrás más que de la calidad ofrecida en la actualidad. Pero hay factores con los que juegan los principales competidores y que normalmente no son de dominio público (o sí, pero hay que indagar lo suyo).

Por lo tanto hoy, en Bloggercoaster, vamos a echar un vistazo a los ingredientes de esta batalla que se inicia a finales de la década de los 90 y que hoy en día está más candente que nunca.

lunes, 7 de abril de 2014

23º Saló internacional del Turisme a Catalunya

Durante este último fin de semana se celebró en Barcelona el Saló Internacional del Turisme a Catalunya (SITC), un evento en el cual se congregan cada año multitud de empresas relacionadas directa o indirectamente con una de las principales potencias económicas del país para mostrar al cliente las novedades del sector, vender posibles ofertas a expectantes clientes y, en general, dejar bien claro que año tras año la industria del turismo está viva.

El Saló de este año incluía 9 grandes secciones temáticas: Comunidades autónomas, Internacional-Mediterráneo, Agencias de Viajes, Turismo eno-gastronómico, Cruceros, Cámping, Turismo Rural, Turismo Tecnológico y Puerta del Desierto. Y por si fuera poco encontrábamos también varias salas de conferencias (con distintos eventos y convenciones) además de una amplia zona de restauración con muestras de todo tipo de platos y los mejores caldos del país.

Dicho esto hoy, en Bloggercoaster, cargamos la maleta de turistas para adentrarnos en una de las mayores ferias del sector a nivel internacional. Además, pongo a prueba la capacidad que tienen los parques de atracciones y temáticos del país para aprovechar estos eventos y promocionar su producto.

sábado, 5 de abril de 2014

La foto de la semana (#57)

Las papeleras parlantes de Efteling

Papier Hier!

"¡Papel aquí!". Ese es el sencillo grito que nos lanzan las papeleras a nuestro paso por los distintos senderos y rutas que podemos tomar en el holandés parque de Efteling, apreciado y querido por todo entusiasta de parques que haya puesto pie en él. Y tiene su qué.

El concepto es que repartidas por el parque encontramos media docena de papeleras con una forma tematizada bastante peculiar y que representan todas a grandes personajes de tamaño casi amenazador en una actitud más bien descansada y con la boca abierta dejando un oscuro hueco del tamaño de una manzana. Su función no es otra que servir de papeleras específicas para el papel.

La versión del propio parque no escatima en detalles y nos cuenta una historia en la que un día el rey de la zona recibió la mala noticia de que su cocinero esa jornada no podría prepararle nada para comer porque su ayudante de cocina (Holle Bolle Gijs) se lo había zampado todo. Por lo visto el joven pinche tenía una maldición que hacía que todo ingrediente que viese lo ingería al momento, sin poder evitarlo. Preso de rabia el rey encargó que el cocinero buscara el mejor mago del país y le encargara, al precio que fuese, una pócima que quitase el hambre a tan molesto joven a fin de poder volver a comer gustosos manjares.

El cocinero encontró al mago y este le preparó un brebaje que, en sus propias palabras, quitaría el hambre del joven para siempre. Una vez el cocinero administró la pócima a Holle Bolle Gijs se dieron cuenta de que la pócima no había surtido efecto del todo, pues el jovenzuelo pasó de devorar comida a ingerir enormes cantidades de papel.

Pero el rey, que tenía mucho ingenio, decidió nombrarlo el recogedor de papeles del pueblo y a partir de entonces y hasta ahora Holle Bolle Gijs nos grita a nuestro paso demandando su ración de papel al grito de "Papier Hier!".


El tema llega hasta tal nivel de detalle que una vez depositamos un papel o recipiente en el interior de estas papeleras el simpático personaje nos da las gracias (dank u wel).

Y lo cierto es que me parece una de las maneras más ingeniosas a la vez de entretenidas de concienciar al público infantil (altamente presente en el parque holandés) del uso que se debe hacer de las papeleras además del hecho de que ellas mismas nos agradezcan ese mismo uso.

Puede parecer una tontería, pero quizás incentivar la limpieza de un parque de esta manera favorezca que, en un futuro, esos pequeñajos limpios y responsables sean personas adultas con mentalidad limpia que enseñen a sus hijos a respetar el entorno y limpieza de su parque favorito.

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Otras fotos de la semana: