miércoles, 23 de abril de 2014

Bitácoras desde Alemania (día 1)

Pues sí, amigos y amigas del blog, el misterio por fin ha sido desvelado y la intriga ahora ya deja paso a la claridad: he aterrizado finalmente en FRANKFURT y ahora mismo me encuentro en Alemania. Como ya ocurriera unos meses atrás con la visita a las calurosas y húmedas tierras de Orlando, en esta ocasión abrimos el pasaporte de Bloggercoaster por una página diferente ya que empezamos una aventura a través de tierras germanas durante una semana imparable y llena de emociones:

Lunes 21 de abril.- Hoy ha dado comienzo un apasionante viaje que ha implicado un quiebro o sorpresa que absolutamente nadie podía preveer, y es que en esta ocasión el primer viaje del año a parques no lo voy a realizar solo, sino que me va a acompañar un gran amigo además de un incombustible seguidor de este blog: el señor Fon.

Lo interesante de la sorpresa es que Fon no se esperaba nada de esto. Meses atrás la única información que había recibido era que durante esta semana yo estaría en Madrid y que le organizaría una pequeña ruta en coche por las proximidades de la capital, con la posibilidad de quizás pasar por Portugal e incluso llegar a visitar algún parque de atracciones/temático. Pero más allá de ahí, el resto del viaje lo desconocía.

 
Me he presentado en Barajas a primerísima hora de la mañana y tras la visita al centro comercial Xanadú, un refresco mediante y cámara en mano le he desvelado la noticia: nos marchamos a Alemania, así que toma tu equipaje, prepara lo más necesario porque nuestro vuelo sale YA.

Después de la evidente sorpresa, de aclarar absolutamente todo y de concienciarle constantemente de la magnitud de lo que íbamos a vivir, maletas preparadas ya y en dirección a la Terminal 2 de Barajas. Check-in, arco de seguridad, puerta de embarque, asientos de avión, 2 horitas de charla y nervios a partes iguales y por fin tomábamos tierra en Frankfurt International.

Después de realizar un par de sencillos trámites para conseguir nuestro coche a través de la mítica empresa Sixt (un Volkswagen Polo como nuevo):


Hemos tomado la también mítica autobahn para llegar a la velocidad del rayo a las inmediaciones de Speyer, para localizar con sorprendente facilidad un edificio que encoge los corazones de todo aquél que lo visita: la única e inimitable Pensión Klaer:


Así que aquí nos encontramos, descansando ya en Speyer, disfrutando de lo acogedor de un edificio tan mítico para los seguidores de parques como es la famosa Pension Klaer (saludos Mr. Wilson), acomodándonos a la típica hospitalidad y genialidad alemana y mentalizándonos de lo que nos espera durante estos 6-7 días.


El planning general implica la visita a Holiday Park (¡hola Sky Scream!), Erlebnispark Tripsdrill (¡hola Karacho!) y Europa Park (¡hola Arthur!), aunque os puedo asegurar que no todo acaba ahí y que el relato diario de las bitácoras os mostrará de manera más amplia todo lo que ocurra en el viaje, además de las anécdotas complementarias típicas de un lugar tan genial como este.

Lo malo es que en esta ocasión el horario es el normal, sin alteraciones horarias, por lo que mucho me temo que la publicación de las bitácoras va a quedar reservada o bien a última hora de la noche (22:00-23:00h) o bien a primera hora de la mañana (8:00-9:00h) dependiendo de nuestra disponibilidad y de poder recibir suficiente señal de WI-FI. Yo haré por mi parte todo lo posible para relataros día a día el viaje en la forma más breve y concisa posible.

Dicho esto, nos disponemos a planchar un rato la oreja porque mañana debemos ponernos el traje de park freaks y visitar, con la mayor de las hambres posibles, el hogar de la mejor, la más votada, la más querida y apreciada coaster del mundo: Expedition GeForce.


Mañana os cuento...

domingo, 20 de abril de 2014

¿A dónde diablos viajo?

 Durante el día de hoy, justo tras acabar de escribir y subir esta misma entrada que tu, amigo o amiga de Bloggercoaster, estás leyendo en estos momentos, me dispondré a ordenar y llenar mi preciada maleta de viaje .

En la madrugada de hoy domingo, con las primeras luces del lunes, iniciaré un viaje rumbo a un destino del cual os quiero hacer a todos y todas partícipes desde un primer momento (y siempre que la conexión y batería del móvil me lo permitan) pero del que no os voy a desvelar absolutamente nada de sopteón, sino que iré aportando ligeras pistas fotográficas que os ayudarán a saber más y más conforme pasen las horas.

Obviamente y como viene siendo tradición, toda participación por vuestra parte será merecedora de un premio y en esta ocasión no va a ser menos. La mecánica de este concurso puede ser algo más fácil o más difícil, según como se vea.

Mecánica del concurso

A primera hora de la mañana partiré de mi casa en Barcelona en dirección a algún lugar del mundo. No os puedo desvelar la ciudad ni tampoco el destino (de hecho, ni siquiera puedo desvelaros si voy a visitar o no algún parque en este viaje, ¡quien sabe!), pero vosotros y vosotras tendréis la oportunidad de participar mediante el envío de un correo electrónico a la dirección de siempre "bloggercoaster2 (arroba) gmail (punto) com" respondiendo por este orden:
  1. ¿A qué Aeropuerto vuelo finalmente?
  2. ¿En qué ciudad acabaré el día?
El concurso se abre a las 6:00AM (aproximadamente) y se cerrará totalmente a las 6:00PM (18:00h), por lo que tendréis un total de 12 horas para intentar adivinar esos dos sencillos pero desconocidos datos.


Como es lógico, no pienso ponéroslo nada fácil y durante el día iré lanzando pistas fotográficas que pueden ser verdaderas o pueden estar hechas para despistar. Lo que sí que os puedo dar es un buen consejo: hasta el último momento puedo estar moviéndome.

Dejo bien claro que solo aceptaré la participación de un correo por persona, por lo que si recibo dos correos o más de una sola persona esa persona quedará automáticamente descalificada del concurso.

¿Y el maldito premio?

Como no podía ser de otra manera, el premio de este pequeño y diferente concurso será un objeto relacionado con este viaje. Como os he dicho, puedo visitar o no algún parque, así que puede que el objeto esté relacionado con un parque de atracciones o temático... o puede que NO. Pero podéis siempre echar un vistazo a todos los concursos que se han celebrado en el blog para tener una idea de por dónde pueden ir los tiros...


Si recibo más de 5 correos con respuesta correcta a las dos preguntas formuladas haré un sorteo entre esos 5 correos, si recibo menos de 5 correos con respuestas válidas haré un sorteo con todos los correos que haya recibido (tanto si las respuestas son correctas como si no). Así que deberéis aprovechar muy bien vuestra oportunidad para responder y, como os he dicho, intentar apurar hasta el último momento en vuestras respuestas.


A la vuelta del viaje será cuando realice el sorteo del premio y se sabrá el ganador o ganadora, por lo que como siempre os he dicho en este concurso es libre de participar todo aquél o aquella que quiera llevarse el premio que desvelaré en su momento.

Dicho esto voy acabando de aporrear las teclas y me despido de vosotros y vosotras hasta las 6 de la mañana, cuando daré el pistoletazo de salida a este viaje y, de paso, a este concurso.


Puedo viajar al norte, puedo viajar al sur, puedo viajar lejos o puedo viajar cerca. Puedo cruzar el charco o puedo bordearlo, así que...

¡Afila bien tu puntería pues el premio puede ser esta vez tuyo!

sábado, 19 de abril de 2014

Drones sí, drones no...

De manera bastante lógica el mundo de los parques y el de la fotografía o edición de vídeo han ido cogidos de la mano desde hace muchas décadas. Ya en los inicios de la fotografía sacarse un retrato en ferias y parques de atracciones de costa era típico para gran cantidad de población.

Con el paso de los años y la estandarización de la fotografía y edición de vídeo a nivel doméstico fueron surgiendo una serie de aficionados que aunaban dos aficiones importantes: el pasar horas y horas montando álbumes y editando cintas VHS (porque sí, no siempre los vídeos fueron digitales) y, con el paso de los años, colgando sus creaciones en redes sociales o portales de vídeo streaming como Youtube o Vimeo.

Hoy, en Bloggercoaster, me fijaré en la última moda en la captura y edición de vídeos que ha irrumpido de manera bastante agresiva a nivel mundial, aunque en España y debido a cierta normativa todavía no parece haber podido alzar el vuelo (nunca mejor dicho), os hablo de los drones.



miércoles, 16 de abril de 2014

Bloggercoaster Museum (#4)

Perdiendo el miedo a las Witching Waves
(Turó Park, 1914)


Llevamos varios centenarios de años en los que la industria de los parques, en mayor o menor medida, continúa viva y ofreciendo temporada tras temporada innovaciones e inventos que en ocasiones pasan a mejor vida con el paso del tiempo, pero en otras ocasiones pueden llegar a quedarse en la memoria del pueblo hasta convertirse en auténticos clásicos. Ahí tenemos claros casos como las norias, los carrouseles, las sillas voladoras, los coches eléctricos o más recientemente las torres free-fall o los simuladores 3D y 4D.

Pues bien, lo que hoy veremos en esta nueva edición del Bloggercoaster Museum son las Witching Waves (olas embrujadas), una ride que gozó de gran fama y popularidad durante las primeras décadas del siglo XX

En esta fotografía en concreto vemos las Witching Waves pertenecientes al Turó Park de Barcelona, una fotografía que data de 1914.

Las Witching Waves fueron inventadas en 1907 de manos del estadounidense Theophilus Van Kannel y creadas y construidas especificamente para el Luna Park de Coney Island. A partir de entonces la fama de dicha ride subió como la espuma y el rumor de su éxito corrió como la pólvora, empezando a aparecer en las principales ferias y sobretodo parques de la Europa de principios de siglo XX, que apostaba fuertemente por las innovaciones tecnológicas y mecánicas.

Como en otras ocasiones ya os he comentado, Barcelona supuso en su día algo parecido a lo que es hoy en día, una ciudad cosmopolita, rica y que invierte mucho en innovación y en tecnología vanguardista. Fue así como se produjo el curioso fenómeno de tener hasta cuatro parques de atracciones a la vez funcionando en muy poco espacio, por lo que tarde o temprano las Witching Waves acabaron apareciendo en la ciudad condal y las vimos por duplicado (Turó Park y Saturno Parque). Tibidabo, de hecho, se interesó en su momento por este tipo de rides aunque finalmente apostó por una innovación más justa y barata en forma de coches electrónicos donde antiguamente encontrábamos la antigua Muntanya Russa.


El mecanismo de esta ride es realmente sencillo, aunque a día de hoy se nos hace un poco extraño, hay que pensar que por aquella época el concepto de conducir un vehículo que tuviese autonomía propia (como un coche o una motocicleta) era totalmente impensable o cuestión de muy pocos millonarios. Las Witching Waves, mediante un mecanismo de curvatura de metal blando permitía generar en los visitantes la sensación de desplazamiento y carreras por una pista que generaba unas ondulaciones artificiales.

De hecho tras los primeros días de funcionamiento de las Witching Waves tanto de Turó Park como de Saturno Parque se empezaron a crear pequeñas competiciones y liguillas entre asiduos visitantes de ambos parques, algo de lo que ambos parques sacaron ventaja a la hora de utilizarlo como reclamo publicitario para sus recintos.

Como entiendo que el concepto quizás se os escapa un poco (confieso que yo en su momento tampoco entendí demasiado el mecanismo), por suerte conservamos mediante Youtube una gran joya audiovisual de época (1914) que nos ayudará muchísimo a comprender el mecanismo de las Witching Waves además de ilustrarnos del ambiente de Blackpool Pleasure Beach por aquellos tiempos. Os recomiendo ver todo el vídeo entero, pero si queréis descubrir la ride de la que hoy os hablo deberéis desplazaros hasta el minuto 5:50, donde aparece genialmente plasmado:



Como podéis observar, estaríamos hablando de una ride a medio camino entre los bumper cars (otra de esas rides que triunfaron durante una larga época en los parques de todo el mundo y que todavía hoy en día arrancan sanas competiciones entre amigos) y una spin ride como en su día lo fue el famoso Látigo, del que también disfrutamos en parques (y del que todavía quedan diversos especímenes repartidos por el mundo).


Lamentablemente hoy en día las Witching Waves lucen totalmente extintas, únicamente podemos ver muestras en documentos gráficos o en pequeños museos particulares donde se conservan apenas algún que otro coche restaurado. Pero en funcionamiento es imposible verlas ya y las medidas de seguridad que hoy en día rodean los centros de ocio y parques harían imposible su uso tal y como lo vemos en fotografías y postales.

Pero la finalidad de este tipo de entradas es recordar que en su día poblaron la mayoría de parques de atracciones del mundo una serie de engendros mecánicos que sorprenderían a cualquiera hoy en día, pero que en su momento se convirtieron en auténticos imanes para la clientela ávida de dejarse su dinero en la diversión, algo que perdura y perdurará esperemos que por mucho tiempo.

Aspectos técnicos / estéticos

Tipo de archivo: fotografía clásica/postal fotográfica
Medidas: 13x10 cm (fotografía) y 11x8 cm (postal).
Fotógrafo: anónimo (fotografía) y Publicidad Colubí (postal).
Fecha: 1914 ambas imágenes
Motivo: Witching Waves del Turó Park (Barcelona), detalle de una viajera primeriza perdiéndole el miedo al sistema de conducción y una vista general de la pista rectangular rodeada de una alta columnata.

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Otras piezas del Museo Bloggercoaster:

lunes, 14 de abril de 2014

Angkor (PortAventura)

Me vais a perdonar la tardanza, pero lo cierto es que a la hora de publicar esta entrada en concreto me he encontrado con varios problemas inesperados. El primero ha sido una indisposición de salud durante este fin de semana que apenas me ha permitido acercarme demasiado a un PC. El segundo ha sido el trabajo, que al coincidir también en el fin de semana y con mi salud mermada ha sido algo más difícil de lo usual. Y el tercero (y creo que el más destacado) ha sido la tremenda dificultad que para mi supone escribir sobre esta ride que nos ocupará hoy el blog.

En estos casi 4 años de trayectoria escritora os he analizado parques, os he analizado coasters, he hablado de algunas rides o incluso últimamente empezamos a pasar la lupa por material antiguo sobre parques de atracciones del siglo pasado. Pero lo que nunca había pensado que acabaría haciendo es analizar una splash battle más allá de nombrarla y quizás remarcar un par de matices. Y eso, creédme, es difícil lo cojáis por donde lo cojáis ya que, al fin y al cabo, no es más que una simple ride acuática.

Dicho esto hoy, en Bloggercoaster, me propongo el reto de analizar al máximo detalle posible la flamante novedad de PortAventura para este 2014, un paso hacia adelante tanto en la expansión gradual del parque de la Costa Daurada como en la evolución de una ride que parecía haberse estancado los últimos años: las splash battles.