domingo, 31 de agosto de 2014

Century Park


Sé perfectamente que los domingos suelen ser días de Foto de la Semana, pero esta semana he querido salirme por la tangente un poco y ofreceros una ligerita entrada sobre uno de los parques chinos que visitamos en el RollerCoaster Team de 2013 (y que os he ido analizando muy poquito a poco, pero sin pausa).

Recordaréis si lleváis leyendo el blog tiempo que meses atrás dediqué una entrada entera a los llamados "Fails" de China, una serie de fiascos y contratiempos que nos encontramos a lo largo de nuestro periplo asiático y que mermaron o contrarrestaron la calidad parqueril del viaje (aunque supimos capear la tormenta como buenamente pudimos). En esa misma entrada os comenté por encima nuestra visita a Century Park, un parque botánico que escondía en su interior un diminuto parque de atracciones que, para nuestra desgracia, nos encontramos cerrado por completo.

Pues bien hoy, en Bloggercoaster, he decidido que ese pequeño parque de atracciones chino merecía un poquito de atención y un ligero repaso pues, aunque nos encontramos sus rides y coaster cerradas, pudimos acceder al interior y fotografiar todo sin problema alguno.


Durante nuestra visita al Century Park, como ya os indiqué en la entrada de los fails, nos econtramos con un gigantesco parque botánico repleto de plantaciones exóticas, jardines de estilo europeo y un gran lago central, en el lateral del cual pudimos localizar el parque de atracciones bajo el mismo nombre que el jardín: Century Park. El acceso al recinto es totalmente libre para cualquier visitante del jardín, no está separado por vallas de ningún tipo ya que la entrada general la pagamos al acceder a los jardines (10 yuanes, unos 1,20€). Una vez allí lo primero que nos encontraremos es un pequeño quiosco circular con ventanillas donde podremos adquirir los tickets para la ride que deseemos probar:


La verdad es que es elogiable lo claro y sencillo que aparece todo junto a la ventanita (quizás es el parque en el que vimos todo más claro de todos los que visitamos). Los precios de las rides van desde los 10 yuanes de las kiddies hasta los 20 del credit (es decir, entre poco más de 1 euro y 2,5 euros). Y sí, como podéis observar, la totalidad del parque está formada por una instalación de 10 atracciones:


La primera de ellas es Revolving Bees, una spin-ride kiddie tematizada en abejas voladoras que tiene un coste de 10RMB para nuestro bolsillo y que ofrece este aspecto:


A continuación nos encontramos con el Children Climbing Car, la clásica pista de coches en miniatura con una hélice central elevada, el ciclo de la cual nos costará 10RMB:


Nos topamos después con Peripateticism Jellyfish (¿?) otra spin-ride que en muchos parques conocemos como globos aerostáticos pero que aquí en Century Park son una especie de medusas coloridas. El precio de esta ride es de 10RMB:


Como no podía ser de otra manera, también localizamos la que creo que es la flat ride más multiplicada y distribuida del mundo: Pirate Ship, que nos supondrá un pago de 15RMB por ciclo en caso de quererla riddear:


También son todo un clásico y parece que en China todos ofrecen más o menos el mismo aspecto, hablo de los Bumper Cars, que he de decir que en este caso ofrecían un aspecto quizás menos lúgubre que el del resto de los parques visitados en Shanghai y cuyo coste por ciclo es de 15RMB:


Recorriendo el perímetro de todo el recinto y a través de unas vías de color naranja con soporte azul, a unos 4 metros de altura por encima de nosotros se alzaba el Space Walking (15RMB por ciclo), un monoraíl consistente en pequeñas cabinas con plaza para 2 personas y motor eléctrico para cada cabina, pudiendo manejar la velocidad desde el mismo panel de control de la cabina y sin ser esta constante como ocurre en los monoraíles powered:


En el centro del parque se extendía una superfície de 20 x 20 metros en la cual encontrábamos la que creo que habría sido la ride más significativa del parque (aparte de su credit que veremos más adelante), os hablo de Laser Challenger, una especie de mezcla entre unos bumper cars clásicos y unos aerodeslizadores, con plazas para 2 personas por vehículo y un enorme pneumático rodeando la barca. Ya os digo que no pudimos probarlo pero, a priori, parecía divertido. El precio de este Laser Challenger es de 15RMB por ciclo:


Podéis ver también en la parte trasera de este Laser Challenger una ride de la cual no tomé fotografía directamente pero que también merece ser mencionada, el Luxury Revolving Horse, o lo que es lo mismo, un carrousel de toda la vida (con medidas más bien discretas). Merece la pena indicar también que el parque disponía de otra ride kiddie clásica como es la piscina con barquitas de choque para los más pequeños. Ambas rides se podían riddear a un precio de 10RMB por ciclo.


Pero si en algo nos dolió en el alma al resto de integrantes del RCT y a mi (bueno, doler doler... es un decir) fue el hecho de no poder completar el único credit del que dispone el parque y que, para qué lo vamos a negar, pese a no ser un creditazo hubiera ayudado a animar un poco nuestra visita.

Os hablo de Rotating Pulley (aunque el parque la nombra como Revolving Cars), una spinning coaster ZXC-24A de Golden Horse con unos atractivos y resultones colores lila claro para las vías y verde pistacho para los soportes:


Pese a que nos la encontramos cerrada, el día anterior habíamos podido probar una hermana gemela de la misma en Jin Jiang Action Park (de hecho es exactamente el mismo modelo), así que conocíamos de sobras las sensaciones y el funcionamento de la misma. Es un credit de relleno, no necesariamente incómodo, resultón para un parque de este tamaño y características, pero apenas insulso para mayores parques de otra envergadura:


Pese a todo es una demostración más del particular monopolio que guarda Golden Horse en China, donde planta el máximo número de coasters clónicas que os podáis imaginar y, en ocasiones, de una manera descarada como ocurre en la propia Shanghai, donde podemos encontrar esta spinning misma hasta en 3 ocasiones.


También vale la pena indicar que esta Rotating Pulley ha protagonizado varias anécdotas por presentar un problema de velocidad y no poder acabar el recorrido inicial de su layout. Theme Park Review se ha encontrado con esta dificultad y ya en su día se encargó de marcar este credit como "especial" dada esa particular anécdota. Nos quedamos con las ganas de saber si a nosotros nos hubiera ocurrido o no...

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Y hasta aquí la breve pero necesaria entrada sobre Century Park, un diminuto complejo de ocio situado en una de las zonas efervescentes de Shanghai (el distrito de Pudong, donde en apenas un año encontraremos el último Disneyland construido en el mundo a tan solo unos kilómetros de distancia).

La visita a Century Park, si os interesa, la podéis complementar con el mercado de las falsificaciones y el museo de la ciencia de Shanghai, que los encontraréis a tan solo unos centenares de metros de uno de los accesos del parque, con lo que podéis montar una jornada que mezcle turismo puro y duro con la afición que tod@s llevamos dentro: los parques de atracciones.

Visto ya este último detalle de la parte de Shanghai, ahora sí que me quedan por delante únicamente dos parques más, esta vez de Beijing (Pekín): Happy Valley Beijing y Beijing Shijingshan. Espero poderlos analizar lo antes posible y así completar ya el ciclo asiático del blog, que se ha estirado bastante en el tiempo.

viernes, 29 de agosto de 2014

Los Pressed Pennies

Como ya hemos comentado en infinidad de ocasiones, posiblemente uno de los lugares con más cantidad de merchandising y elementos de colección por metro cuadrado en todo el mundo sea un parque de atracciones o temático. Obviamente la cantidad siempre varía dependiendo del tamaño, de la marca o de la relevancia del mismo, pero muy mal deben andar las cosas (o muy mal se deben estar haciendo) para que un parque no nos ofrezca como mínimo un par de elementos distintivos del mismo y que podamos adquirir en cualquiera de sus tiendas.

En ocasiones debemos rascarnos el bolsillo bastante para poder conseguir aquél objeto que tanto nos gusta o que nos encanta por sus colores, su marca, su estampado o simplemente el valor que le queramos otorgar. Pero en otras ocasiones el mismo parque nos facilita pequeños objetos que, bajo un módico pago, podemos guardar como gratos recuerdos e, incluso, coleccionar conforme visitamos otros parques o recintos de interés.

Es el caso de lo que os hablaré hoy, en Bloggercoaster, los conocidos como pressed pennies o elongated coins, que no viene a ser más que monedas de escaso valor económico que son transformadas, mediante un presionado y un moldeado, en bonitos recuerdos que nos podemos llevar de muchos parques conocidos. Hoy os hablo de ellas y os presento mi particular y modesta colección.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Bloggercoaster Museum (#8)

8# El Ferrocarril Aeri
(Tibidabo, 1915)


El año que viene (2015) se cumplirán 100 años de la inauguración de una de las atracciones más emblemáticas, todavía existente a día de hoy, en el barcelonés parque del Tibidabo. Restaurado y rebautizado en varias ocasiones, el actual Magatzem de les Bruixes i Bruixots se gestó hace más de 100 años ya en la mente de Marià Rubió i Bellver, el jefe de ingeniería del parque a principios de siglo y responsable de algunas de las atracciones más espectaculares persistentes todavía a día de hoy en el parque.

martes, 26 de agosto de 2014

Bitácoras desde Finlandia (día 5)


Quinta jornada del viaje. La aventura llega ya a su final y apenas transcurren las últimas horas de estancia en la lejana y desconocida ciudad de Helsinki, al sur de Finlandia.

Llevo a mis espaldas 4 días de viajes, trenes, taxis, parques, rides, coasters y un sinfín de sensaciones y anécdotas en la mochila, por lo que es momento de tomarme con calma la vuelta a mi querida Barcelona.

Como sabéis desde que os lo expliqué en la anterior bitácora, llegué a la capital Helsinki tras un largo y pesado viaje a través del centro del país durante 4 horas y mi llegada se produjo alrededor de las 23:00h, por lo que no llegaba a la típica hora que uno tiene previsto llegar a un hotel. Pero aún así me di prisa por llegar al Kongressikoti Hotel. Y en ese momento os dije "hotel" porque en realidad se trata de una estafa en toda regla. Sí, pagas por una habitación individual y tienes tu cama para dormir, pero hasta ahí todas las facilidades de cualquier hotel.

En realidad el hotel es una planta de un edificio que bien podría ser un piso en el que todas sus habitaciones tienen huéspedes (no se vosotr@s pero en mi pueblo a eso le llaman pensión). Un solo baño para toda la planta, una sola ducha, un cuarto piso a través de un ascensor antiguo de aquellos de rejilla extensible y, eso sí, el precio de una noche en este cuchitril asciende hasta más de 50 euros. Por lo que en esta ocasión el desvarío es por culpa de los precios finlandeses, sí, pero también por una excesiva inflación en los precios de estos locales, cercanos al centro de la ciudad.

lunes, 25 de agosto de 2014

Bitácoras desde Finlandia (día 4)


Y aquí damos inicio a la cuarta jornada del viaje. Durante el día anterior tuve el placer de poder visitar uno de los parques que más me ha convencido en los últimos tiempos (Särkänniemi) y, tras un viaje de 2 horas desde Helsinki y la posterior visita a dicho parque, mi cuerpo y mi mente estaban completamente agotados, por lo que desfilé en taxi en dirección al albergue que me iba a dar cobijo esa noche.

En principio mi reserva era de una cama en una habitación compartida con otros 16 huéspedes, un sistema de hospedaje muy común en Europa y que permite al viajero ahorrar más de la mitad del importe de una habitación simple en un hotel, por ejemplo.

Pero conocía los riesgos y desventajas de un albergue (ruido, poca intimidad, incomodidad, inseguridad, olores, etc.), por lo que decidí preguntar al Dream Hostel (donde estaba reservada mi "cama") si tenía alguna habitación mejor. Y BINGO, esa misma semana el Dream Hostel inauguraba su nuevo edificio, el Dream Hotel (sin "s"), un hotel sencillo y de diseño que, como es natural, ofrecía un montón de habitaciones libres al ser su primera semana de rodaje y no aparecer todavía en los buscadores de hoteles.

Pagué unos 30 euros más (precio finlandés, no olvidéis) y por ello tuve derecho a una habitación individual con baño propio, todo un lujo comparado con el albergue que me esperaba inicialmente:
En un futuro os hablaré del Dream Hotel, un lugar muy recomendable y asequible si os encontráis en la ciudad de Tampere visitando Särkänniemi, por ejemplo.