miércoles, 27 de agosto de 2014

Bloggercoaster Museum (#8)

8# El Ferrocarril Aeri
(Tibidabo, 1915)


El año que viene (2015) se cumplirán 100 años de la inauguración de una de las atracciones más emblemáticas, todavía existente a día de hoy, en el barcelonés parque del Tibidabo. Restaurado y rebautizado en varias ocasiones, el actual Magatzem de les Bruixes i Bruixots se gestó hace más de 100 años ya en la mente de Marià Rubió i Bellver, el jefe de ingeniería del parque a principios de siglo y responsable de algunas de las atracciones más espectaculares persistentes todavía a día de hoy en el parque.

En mayo de 1915 Tibidabo ofrecía a sus clientes una atracción innovadora llamada Ferrocarril Aeri (Ferrocarril Aéreo) que desafiaba por completo las leyes de la lógica y mostraba una vez más la cualidad más preciada del parque: su altura con respecto al nivel del mar.

La inspiración para Rubió i Bellver venía de principios del siglo XX en forma de ferrocarril colgante y mostrado en las numerosas ferias internacionales y exposiciones internacionales que se celebraron por entonces. La primera muestra de esta tecnología la encontramos en el monoraíl de Wuppertal (Alemania) y se quiso instaurar en el Tibidabo para convertirla en una posibilidad de desafiar el vértigo y valor de los visitantes de la época (acostumbrados ya a las sensaciones fuertes dado las atracciones que poblaban por entonces la ciudad con parques como Saturno Park o Turó Park).


La ride, de diseño, fabricación y montaje 100% autóctono, consistía (y consiste) en un viaje a lo largo de unos 300 metros a bordo de una góndola suspendida por varios puntos y que discurre por un raíl superior que es sujetado por numerosos soportes a lo largo de todo el recorrido. En varias ocasiones la góndola discurre por el interior de túneles excavados en la propia montaña y que ofrecían por entonces varios dioramas (uno de la Alhambra de Granada y otro de Les Coves del Drac y la ciudad de Barcelona iluminada como si fuese pura noche). Por entonces el simple hecho de discurrir por tantos espacios diferentes en apenas unos minutos representaba toda una innovación digna de pago.

La ride cambió de nombre en 1980 junto a una restauración y adecuación completa de toda su tecnología. Los trenes fueron totalmente cambiados por una por entonces desconocida Intamin AG y adecuados a las normativas de seguridad de la época y su nombre pasó a ser Aeromàgic y que perduró en la memoria de grandes y pequeños hasta que en 2005 se le volvió a cambiar el nombre y a actualizar el aspecto al actual Magatzem de les Bruixes i Bruixots (Almacén de las Brujas y Brujos).


Es una ride apreciada y querida por cualquier entusiasta que se precie, con una evolución e historia realmente admirable y con una resistencia histórica plausible (pues no olvidemos que la estructura de los raíles y los soportes ha aguantado una Guerra Civil y varios ataques militares a la ciudad, desde su inauguración en aquél lejano 1915.

Y desgraciadamente parece que el parque no sabe (o no quiere saber) gestionarla como se merece en este nuevo siglo XXI. Historia poco atractiva, sensaciones encontradas, mantenimiento nulo y en general la sensación de que el concepto "mirador" ha sido tan explotado que el actual Magatzem, antaño Ferrocarril Aeri, ya no sabe sorprender a niños y mayores, ya no sabe sorprender y ya no ofrece el atractivo bajo el que fue concedido: demostrar que Tibidabo es el parque de Barcelona, dominante a 500 metros de altura.

Aspectos técnicos/estéticos

  • Tipo de archivo: fotografías en formato postal (b/n)
  • Fotógrafo: L. Rolsin (Fotografía Rolsin Barcelona)
  • Medidas: 14x9cm (ambas)
  • Fecha: circa 1915
  • Motivo: Góndola y estación del Ferrocarril Aeri (Tibidabo, Barcelona)
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martes, 26 de agosto de 2014

Bitácoras desde Finlandia (día 5)


Quinta jornada del viaje. La aventura llega ya a su final y apenas transcurren las últimas horas de estancia en la lejana y desconocida ciudad de Helsinki, al sur de Finlandia.

Llevo a mis espaldas 4 días de viajes, trenes, taxis, parques, rides, coasters y un sinfín de sensaciones y anécdotas en la mochila, por lo que es momento de tomarme con calma la vuelta a mi querida Barcelona.

Como sabéis desde que os lo expliqué en la anterior bitácora, llegué a la capital Helsinki tras un largo y pesado viaje a través del centro del país durante 4 horas y mi llegada se produjo alrededor de las 23:00h, por lo que no llegaba a la típica hora que uno tiene previsto llegar a un hotel. Pero aún así me di prisa por llegar al Kongressikoti Hotel. Y en ese momento os dije "hotel" porque en realidad se trata de una estafa en toda regla. Sí, pagas por una habitación individual y tienes tu cama para dormir, pero hasta ahí todas las facilidades de cualquier hotel.

En realidad el hotel es una planta de un edificio que bien podría ser un piso en el que todas sus habitaciones tienen huéspedes (no se vosotr@s pero en mi pueblo a eso le llaman pensión). Un solo baño para toda la planta, una sola ducha, un cuarto piso a través de un ascensor antiguo de aquellos de rejilla extensible y, eso sí, el precio de una noche en este cuchitril asciende hasta más de 50 euros. Por lo que en esta ocasión el desvarío es por culpa de los precios finlandeses, sí, pero también por una excesiva inflación en los precios de estos locales, cercanos al centro de la ciudad.

lunes, 25 de agosto de 2014

Bitácoras desde Finlandia (día 4)


Y aquí damos inicio a la cuarta jornada del viaje. Durante el día anterior tuve el placer de poder visitar uno de los parques que más me ha convencido en los últimos tiempos (Särkänniemi) y, tras un viaje de 2 horas desde Helsinki y la posterior visita a dicho parque, mi cuerpo y mi mente estaban completamente agotados, por lo que desfilé en taxi en dirección al albergue que me iba a dar cobijo esa noche.

En principio mi reserva era de una cama en una habitación compartida con otros 16 huéspedes, un sistema de hospedaje muy común en Europa y que permite al viajero ahorrar más de la mitad del importe de una habitación simple en un hotel, por ejemplo.

Pero conocía los riesgos y desventajas de un albergue (ruido, poca intimidad, incomodidad, inseguridad, olores, etc.), por lo que decidí preguntar al Dream Hostel (donde estaba reservada mi "cama") si tenía alguna habitación mejor. Y BINGO, esa misma semana el Dream Hostel inauguraba su nuevo edificio, el Dream Hotel (sin "s"), un hotel sencillo y de diseño que, como es natural, ofrecía un montón de habitaciones libres al ser su primera semana de rodaje y no aparecer todavía en los buscadores de hoteles.

Pagué unos 30 euros más (precio finlandés, no olvidéis) y por ello tuve derecho a una habitación individual con baño propio, todo un lujo comparado con el albergue que me esperaba inicialmente:
En un futuro os hablaré del Dream Hotel, un lugar muy recomendable y asequible si os encontráis en la ciudad de Tampere visitando Särkänniemi, por ejemplo.

viernes, 22 de agosto de 2014

Bitácoras desde Finlandia (día 3)


Tercera jornada del viaje. Tercer día en el que doy los buenos días a la lejana ciudad de Helsinki y en el que estoy dispuesto a seguir completando punto por punto los objetivos de mi ruta por este país situado al norte de Europa.

Este tercer día es de los que clasifico como de "relativa dificultad" ya que implica un transporte entre ciudades, un cambio de ciudad, un cambio de alojamiento y pasar una noche lejos de el punto original, pero dentro de lo que cabe estoy más o menos acostumbrado a este tipo de movimientos así que no os preocupéis, porque todo al final sale a pedir de boca.

Suena el reloj pronto, entorno a las 8:00 de la mañana. Salgo del Vuokrahuone, el albergue/hostel que me ha cobijado durante dos noches. Mi primer objetivo es desayunar y para ello me desplazo a unos 300 metros, donde encuentro un McDonald's (apuesta más que segura en este tipo de viajes). Posteriormente tomo el metro para desplazarme al centro de la ciudad y allí encontrar la Rautatieasema, la estación de tren central de Helsinki y donde tomaré el tren que me lleve directamente a Tampere, mi próximo destino en el viaje.

Al ser un viaje relativamente común (consulté los horarios previamente al viaje) decidí adaptar la hora de tomar el tren a mi horario, sin tener que ir con prisas por llegar a tiempo o no, así que llegué a la estación entorno a las 10 de la mañana y vi que el siguiente tren con dirección a Tampere era un Intercity que salía a las 11:06, por lo que aproveché a dar una vuelta por la estación y observar su preciosa arquitectura.

martes, 12 de agosto de 2014

Bitácoras desde Finlandia (día 2)


Segunda jornada. Entran directos a mi habitáculo (porque no olvidemos que me hospedo en un hostel, no en un hotel) los potentes rayos del sol de un nuevo día. Empieza un caluroso día en el que el objetivo principal, sin más, será el de completar el máximo número de rides posibles en Linnanmäki, un parque de atracciones situado a apenas 800 metros de nuestra posición en estos momentos y del cual ya pude hacer una "preview" el día anterior.

Me levanto sin prisas, a eso de las 8:30. Linnanmäki abre sus puertas a las 11:00, por lo que me da tiempo de sobras de ducharme, asearme, buscar un lugar para desayunar e incluso explorar algún lugar cercano al propio parque.

Entorno a las 9:30 me encontraba ya en un parque de senderos y rocas situado a varios centenares de metros del parque, haciendo pruebas con la nueva adquisición (la cámara GoPro) y estudiando el mapa del parque (cuáles son los mejores senderos, qué rutas tomar, qué orden seguir, etc.).