miércoles, 15 de abril de 2015

Busch Gardens Tampa: Timbuktu

Como en todas las entradas que hemos dedicado hasta ahora a visitar el terreno de Busch Gardens Tampa, la esencia principal de esta serie de episodios son los viajes, viajes a través de distintas regiones africanas o con ambiente tropical y exótico, así que en esta ocasión haremos un largo viaje, cargado de contrastes con el área que visitamos justamente ayer.

Pero antes y como ya es tradición, os enlazo todas las entradas que llevo escritas hasta ahora sobre este parque, para que podáis echar un vistazo una a una y captar la esencia general del parque:

Dicho esto hoy, en Bloggercoaster, viajamos a través del centro de África para aterrizar en Timbuktu, una región desértica y establecida sobre un oasis en pleno centro de Mali, un lugar repleto de arenas, edificios hechos con barro:


Posiblemente el contraste más apreciable en toda nuestra visita al parque temático de Busch Gardens Tampa sea el que experimentamos una vez nos plantamos a las puertas de Timbuktu. Pensadlo así: de repente pasamos de estar sumergidos en una auténtica jungla de verde y espesura vegetal a tener a lado y lado altas y finas palmeras y edificios de colores terrosos claros decorados con tribales cenefas. Pese a todo el parque resuelve bastante bien este paso y uno de los métodos inmejorables es hacer pasar a los visitantes, sí o sí, por el interior de un par de estos edificios mediante galerías y pasadizos como el que nos recibe:




Una vez cruzamos estos arcos y salas se abre a nuestro alrededor un área con estructura de plaza y en la cual, como ramificaciones, se extienden los edificios de servicios, restauración, las rides y coasters. Y sí, digo coasters en plural porque Timbuktu es actualmente la única área temática de Busch Gardens Tampa que contiene en su interior dos credits. La sensación general al adentrarse en el lugar es que abandonamos las estructuras de gran altura para dejar que las palmeras y el suelo reinen en el cromatismo del lugar:


Pese a que la mayoría de edificios de Timbuktu son de una única planta y como mucho presentan algún pequeño torreón o murete que sobresalga en altura, nada más acceder al área a mano izquierda nos encontraremos con la impresionante torre del Timbuktu Theater, un edificio en el cual se celebran pases de bailes exóticos al puro estilo de la danza del vientre en un show de música y danza llamado Mystical Mirage:


También nada más acceder pero esta vez a mano derecha nos encontraremos con una pequeña área de tenderetes y pequeños puestos donde localizamos algo muy típico de los parques tanto de atracciones como temáticos y que no podía faltar en un área con estructura de plaza, me refiero a los juegos de feria o de habilidades con premios, como este:


Este de aquí:


O este otro:


Aunque no todo son pequeños puestecitos ideados para sacar hasta el último centavo que el cliente tenga en su bolsillo, también encontramos en las inmediaciones del lugar un edificio de restauración llamado Sahara Snacks y donde, como su propio nombre indica, podremos comprar varios tipos de snacks rápidos y refrescos ya que sí, Timbuktu tiene un aspecto de área seca y realmente incita mucho al consumo de refrescos y líquidos por parte del visitante:


Las impresiones que el visitante adquiere nada más empezar los primeros tramos del área es de que estamos ante una especie de oasis, una ciudad fortificada y en cuyo interior podemos localizar una especie de bazar africano, similar quizás en algunos aspectos a la escenografía que se nos presentaba años atrás en la película de animación Aladdin (y la ciudad de Agrabah).

Lluvia de rides y coasters

Y es que no hay nada que se agradezca más en un desierto que la lluvia, esa fuente de maná líquido que hace que de repente la frescura vuelva a las áridas tierras del Sahara. Haciendo una especie de paralelismo sencillo, hacía ya bastante que no localizábamos un área en la que proliferasen las rides y coasters en plural, veníamos de visitar Congo, cuya joya principal era la genial Kumba o de pasear por Stanleyville, donde la figura emergente era sobretodo SheiKra, así pues Timbuktu se convierte en una especie de cajón de sastre, sin la predominancia de una major en concreto y con elementos de diversión como la siguiente Sand Serpent:


Sin más complicaciones que el ser una wild mouse de Mack Rides, precisamente el ser factura de los alemanas hace que este credit ofrezca muy pocas fisuras en su concepción, es justamente aquello que nos esperamos que sea, sin más pretensiones que las de cualquier otra wild mouse que hayamos podido probar anteriormente. De hecho me sorprendió lo sobrio de la decoración de los trenes, quizás en contraste con la vistosidad de la estación (y la corrección de las colas de carga):


Si quizás hay que destacar algo de esta wild mouse que la diferencia del resto es la corrección que tiene en un par de tramos de su layout, donde se sustituye el clásico camelback con airtime por un gran valle, a modo de segundo gran drop, cosa que le añade algo más de velocidad al recorrido pero a la vez contrarresta la proporción de G's negativas del conjunto del track (algo en lo que tampoco es que destaque mucho una wild mouse, por otra parte):


Riddeada ya esta divertida y a la vez presencial Sand Serpent, es momento de fijarnos en una de las grandes rarezas de Busch Gardens Tampa y es que tendemos a pensar que el hecho de que un parque sea temático imposibilita en su extensión la existencia de rides o coasters de rareza extrema y a veces nos llevamos sorpresa. En esta ocasión el motivo de dicha sorpresa es The Phoenix, una looping starship construida nada más y nada menos que por Intamin en 1984, por lo que ya con estos dos datos os podéis hacer a la idea de la rareza que me dispuse a probar ese día:


Y sí, The Phoenix es una de esas rides que algun@s me habéis preguntado alguna vez si me dan respeto antes de probar. Es una de ellas. Me quedé mirando un ciclo entero desde abajo y pensando seriamente sobre si probarla o no ya que algunos de los elementos no me cuadraban realmente en mi concepción de seguridad o de estado de conservación. El momento en el que adquiere su máxima verticalidad invertida también fue momento de ciertos crujidos y bamboleos de la estructura que levantaron en mi sospechas:


Pese a todo me armé de valor y The Phoenix quedó conquistada. Debo decir que me sorprendió muchísimo la suavidad del ciclo una vez en acción, además de que las 3 vueltas que llegó a dar con inversión (una de ellas dejando la estructura en vertical durante unos segundos) se me hicieron muy divertidas. La verdad es que es la típica flat que cargas de prejuicios y luego te llevas al bolsillo con una amplia sonrisa en mente. Ni ápice de mareo.

Justo frente a The Phoenix nos podemos topar con Sahara Go-Round, con una espectacular carpa creada con chapa y de colores muy vistosos, en realidad se trata de un gran carrousel encastado en el interior de esta especie de protección que le otorga un punto más de espectacularidad visual:


Por último, en este conjunto de edificios y rides, encontramos al fondo, acompañando a la muralla fortificada que nos conduce a la salida del área, un imponente edificio con una gran cúpula azul en su cúspide y que corresponde al gran restaurante de la zona, el The Desert Grill, un restaurante donde podemos degustar manjares de carne tales como costillas o pollo a la plancha junto con sandwiches y ensaladas con frutos secos:


En conjunto un catálogo de coasters y rides que ya de por sí denota que Timbuktu es el centro geográfico del parque, la plaza central en la que absolutamente todos los targets posibles de visitantes ven gratificado su paso por las inmediaciones con una ride o coaster hecha prácticamente a medida.

Incluso aquí, calidad Schwarzkopf

Ciertamente creo que este titular es más bien propio de un anuncio de champú o acondicionador para el pelo, pero nada más lejos de la intención en mi mente, la que hasta el día de mi visita era la gran major del lugar, ocupando un rincón preferente en toda la estructura de la zona, era Scorpion, una más que resultona coaster con inversión de Schwarzkopf, el genio de la construcción de coasters durante los 70 y 80:


¡Qué demonios! Pese a que sea una coaster más bien insípida y terriblemente familiar, voy a añadiros el point-of-view de su recorrido, porque vale la pena echarle un vistado al detalle, esta vez traído de la mano de Theme Park Review y su incombustible Robb Alvey:


Como rápidamente os daréis cuenta, es un layout muy sencillo, quizás apabullante por lo complejo de su estructura compacta y el poco espacio que ocupa realmente, pero que en realidad, si deshiciéramos el nudo, nos daríamos cuenta de que los elementos que contienen no van muy allá. De hecho este modelo de layout no era realmente de los más apreciados por el propio Anton Schwarzkopf, que tan solo facturó 4 de ellos en toda su existencia (de los cuales sólo se conservan dos a día de hoy en todo el mundo) y de esos 4 únicamente esta Scorpion fue la coaster construida sólidamente para no ser movida, el resto eran transportables y viajaron en alguna ocasión por ferias y parques temporales:


Salida de estación directa a lift, elevación hasta los 18,5 metros de altura, drop en curva a la derecha, loop de 12 metros de altura, curva a izquierda con peralte a ras de suelo, elevación panorámica con un freno drástico de velocidad por fricción, descenso y elevación de nuevo para equilibrar velocidad, paso mediante un semi-twistie a través del interior del loop (me pregunto si B&M se inspiró en este tramo a la hora de concebir Kumba), doble hélice gigantesca con peralte progresivo hacia la derecha y recepción final en recta de brakes con frenado suave y muy sonoro, marca de la casa:


Un credit que como digo es tan facilón en su concepción, con tan pocos puntos de castigo a los raíles por el paso de los trenes y tanta sencillez en la carga de su estructura que ha hecho que se conserve con una terrible suavidad (algo que tampoco debería estrañarnos tratándose de una Schwarzkopf, como ya sabéis):


Riddeada ya la major del lugar es momento de hacer el apunte clave que os ayudará a entender la situación en la que se encuentra hoy en día lo que, en el día de mi visita 2 años atrás se hacía llamar Timbuktu.

En la actualidad esta área temática recibe el nombre de PANTOPIA, un reciclado, lavado de cara y restaurado que se hizo en el paso de la temporada 2013 a 2014 con el ánimo de otorgar valor adicional a todo el conjunto de la zona, algo más de esplendor (debido quizás al contraste que os comentaba anteriormente, demasiado pronunciado y agresivo sobretodo si venimos del área de Congo) y dando paso a la que fue la gran major del año, con mucha controversia tras su concepción y constantes retrasos, os hablo de la famosa Falcon's Fury:


Y sí, estos carteles, un gran muro de madera y un par de grúas de construcción es lo que encontré durante mi visita, pese a que algunos temerarios entusiastas llegaron a sacar esos días imposibles fotografías desde puntos remotos donde se veía que algunas de las piezas del gran torreón de esta free-fall de Intamin estaban ya presentes en el lugar durante mi visita.

Justo en el centro de la nueva Pantopia se planta este coloso de 102 metros de altura, visible desde cualquier punto de la ciudad y ofreciendo una dosis más de intensidad al conjunto de rides de las que dispone el parque. Teniendo en cuenta el cambio de temática, cromatismo y ambiente del área, sumado al hecho de que su construcción supuso la "pérdida" de una spin-ride de Huss, hacen pensar que Falcon's Fury, pese a sus constantes retrasos de apertura, ha sido todo un acierto para el parque de Florida.

Hecho este inciso es momento ya de empezar a enfilar la recta final de la que por entonces era Timbuktu, no sin antes echar un vistazo a la última de sus tiendas situada justo antes de abandonar la zona y llamada Wood Cutter of Timbuktu, un tipo de tienda de artesanía bastante extendida por todos los parques norteamericanos y consistente en un carpintero tallador que, mediante varias herramientas mecánicas, es capaz de tallar lo que queramos en una lámina de madera similar a una matrícula:


Ahora ya sí, nos acercamos por la parte contraria a la que accedimos al área para encontrar un gran arco de salida de la misma (o entrada, según si venimos desde Congo o desde Nairobi, nuestro próximo destino en el parque):


Y nos preparamos para afrontar una de las zonas más amplias y naturales del parque, a través de un amplio sendero con grandes árboles a lado y lado que nos anuncian la llegada inminente de la Sabana a nuestras curiosas miradas:


Los siguientes metros de nuestro paseo corresponderán a la salvaje y poderosa Nairobi, una mezcla de reserva natural, safari y área temática de observación, donde pese a tener presentes algunas de las rides más significativas del parque, volveremos a respirar la tranquilidad en la observación de animales en su entorno más natural.

*****

Y hasta aquí llega la entrada de hoy referente a la distinta y diferenciada Timbuktu, conocida hoy en día como Pantopia y base de constantes impulsos comerciales por parte del parque al tratarse también de una de las áreas más antiguas y desfasadas, quizás, hasta su última restauración hace tan solo 2 años.

Recordad que si queréis podéis retomar todo este análisis de Busch Gardens Tampa visitando las anteriores entradas que he dedicado a las distintas áreas que nos hemos ido encontrando por el camino:

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