viernes, 10 de abril de 2015

Busch Gardens Tampa: Stanleyville

A estas alturas hemos tomado ya velocidad de crucero en el análisis de Busch Gardens Tampa, hemos podido pasearnos por sus primeras áreas temáticas, hemos visto como denominador común la vegetación y la fauna más exóticas y representativas del continente africano y hemos podido percibir que este es un parque temático con mucha historia a sus espaldas.

A continuación os añado una pequeña lista previa de enlaces a las entradas publicadas y que os recordaré en cada nuevo episodio:

Dicho esto hoy, en Bloggercoaster, nos adentramos de lleno en el área temática que acoge a una de las coasters más valoradas por los entusiastas en todo el mundo, hogar de SheiKra y de muchas otras grandes estructuras, hoy visitamos Stanleyville.


La capital de la actual República Democrática del Congo, la actualmente llamada Kisangani y cuyo nombre anterior fue el de Stanleyville en honor a su fundador, Henry Morton Stanley, nos da la bienvenida tras atravesar aquél túnel vegetal que la separa, naturalmente, de Sesame Street Safari of Fun, el área que ayer mismo os comenté aquí en el blog.

Y la manera de recibirnos es por todo lo alto, con una gran curva de la impresionante SheiKra (que veremos más adelante) y uno de sus enormes trenes sobrevolando por encima de nuestras cabezas mientras atravesamos un conjunto de balconadas que nos permiten unas vistas privilegiadas del parque:


Stanleyville se podría distinguir del resto de áreas temáticas por la existencia de 4 majors bien diferenciadas, de las cuales tres de ellas juegan con un evidente componente acuático, pero aún así el theming y la esencia principal del área entremezcla mucho los conceptos de barro y madera a través de las fachadas de algunos de sus edificios, además de la inspiración colonial como por ejemplo podemos ver en la estación de tren que recibe el mismo nombre que el área: Stanleyville.


En Busch Gardens Tampa existen varios medios de transporte entre áreas y uno de los más espectaculares y valorados por sus visitantes es el tren de vapor, un denominador común que denota el origen del diseño del parque (recordemos que Anheuser Busch también puso como condición indispensable para el diseño de Port Aventura la construcción de un ferrocarril que diera la vuelta a todo el parque). Así pues este es el aspecto que ofrece esta estación, una de las dos que tiene el parque y desde la cual podemos partir en dirección a la frontera con Egypt, justo a las puertas de Cheetah Hunt:


Los trenes, de un vistoso color verde, incluyen 4 vagones muy similares a los que hemos visto ya en otros parques, con un tamaño superior al de los trenes de paseo eléctricos o a gasolina que se extienden por muchos parques de Europa y con amplios ventanales no solo para favorecer las vistas y fotografías desde el vagón sino para una ventilación placentera durante el recorrido:


Como os he comentado, es un medio de transporte tradicional a vapor, por lo que tanto su máquina cabecera como el primer vagón cumplen el acometido del transporte (la una tirar del convoy, el otro contener el carbón que alimenta la caldera). Como os he indicado en anteriores entradas del blog, al visitar el parque a finales de noviembre encontré decoración incluso en esta parte del parque, quizás menos visible para el visitante pero igualmente ornamentada:


Existen 2 recorridos de tren, de los cuales realicé uno de ellos pero me dio la ligera impresión de que hay cierta descompensación de paisajes, es quizás mucho más pictórica la parte que va de Egypt a Stanleyville, mientras que es más espectacular en cuanto a estructuras y construcciones la que va de Stanleyville a Egypt, pudiendo ver desde esta gran parte del layout de Cheetah Hunt, por ejemplo:


Y como os he indicado, el tren para tanto en Stanleyville como en Egypt, en una segunda estación similar a la primera solo que con una decoración algo más colonial y verde, con edificios de madera blanca:


Siempre he defendido que a la hora de visitar un parque y sacar buenas instantáneas es plausible el uso de los medios de transporte que facilita al visitante, ya que su colocación y vistas están preparadas para ofrecer un aspecto panorámico agradable y que os puede mostrar rincones invisibles a pie de calle. En el caso de Busch Gardens Tampa tomar el tren o el telesilla (del que hablaremos más adelante) es un hecho totalmente recomendable.

Comer a los pies de un gigante

Indudablemente, el esqueleto principal de Stanleyville es SheiKra, es el motivo por el cual todo visitante nuevo o viejo recuerda no solo el área, sino el parque en muchas ocasiones y es un coloso de acero que no deja indiferente a nadie que lo rodee por los distintos viales que ofrecen también distintos puntos de vista:


Como era de esperar (y espero que entendáis), hablaré de SheiKra en una entrada independiente a las de análisis que estoy escribiendo estos días, pero no os preocupéis porque será publicada nada más acabar el análisis. Es una de las coasters que reina dentro de mi particular Top 10 y tiene muchos motivos para permanecer ahí, por lo menos hasta que pueda riddear su hermana Griffon, en el hermano norteño de Busch Gardens Williamsburg.

Si algo me llamó la atención, nada más empezar a caminar por los primeros senderos del área, teñidos por colores terrosos y edificios de piedra y barro, fue el olor. Y es que situado bajo una de las curvas de SheiKra podemos localizar un pequeño horno de piedra con alta chimenea incluida y cuya instalación descubrí, justo a eso de las 14:00 del mediodía, que pertenecía a uno de los dos restaurantes del área temática. Os puedo asegurar que el olor a carne a la parrilla y brasas, llegados a este punto, era tan agresivo que obligaba, prácticamente, a parar y comer:


Y así decidí proceder, accediendo por una de sus múltiples puertas, justo debajo de la curva que veíamos arriba, a la Zambia Smokehouse:


Un restaurante de self service en el que vas decidiendo cuáles son los ingredientes que conformarán tu menú en ese momento, dando principal relevancia a los platos con carne a la parrilla, ensaladas potentes y algún que otro manjar basado en frutas y verduras a la plancha:


Lo más relevante del caso es que una vez adquieres tu bandeja con tus platos y tu bebida, puedes salir al exterior del edificio y disfrutar de una de las vistas más privilegiadas y refrescantes de todo el parque, en una balconada situada justo a escasos metros del choque de los trenes de SheiKra en el pequeño estanque que reina en el centro de Stanleyville. Una imagen vale más que mil palabras:


En mi caso particular opté por un menú de variado de carnes (cerdo, pollo y ternera, todo ello a la brasa), con guarnición de patatas y pan de mantequilla, además de una ensalada de verduras aderezada con tortitas y una salsa de nada y queso exquisita:


Entre lo rico que estaba todo y las geniales vistas, no es de extrañar que Zambia Smokehouse sea uno de los restaurantes más bien valorados por los visitantes del parque, no ofreciendo precios excesivamente elevados, aunque tampoco son populares. Un rango entre los 15 y los 30 dólares, dependiendo de vuestra elección.

Al remojo africano

Como os he comentado al principio de la entrada, dos de las 4 majors que contiene el área son acuáticas y las podemos localizar justo cuando dejamos atrás la poderosa sombra de SheiKra, pese a que la esencia del gigante de acero está presente todavía en muchas partes del área, como por ejemplo este curioso tenderete de juegos de habilidad llamado SheiKra Drop:


También localizamos en pleno centro del área uno de los teatros que conforman la red de espectáculos del parque, el Stanleyville Theatre, cuya representación por aquél entonces era la de Madagascar Live!:


Y ahora ya sí, tras un par de paseos bajo espesa vegetación y con rincones de mucha paz y tranquilidad, empezamos a oír el remojo y las risas de la gente y esto es signo inequívoco de que nos encontramos ante una ride acuática. En este caso nos tropezamos de lleno con Stanley Falls Flume, nombre que reciben las famosas Stanley Falls de Kisangani, lugar en el que el río Lualaba pasa a llamarse Congo, uno de los más importantes de toda África:


Un flume sencillo, sin demasiadas pretensiones, de factura antigua y que pude probar en toda su extensión. El único hecho destacado, además del drop final (que como podréis ver en la siguiente fotografía tampoco era relevante) es la velocidad y dinámica que adquieren las barcas, en forma inequívoca de tronco, a lo largo del layout, serpenteando y atravesando zonas de poderosa y frondosa vegetación:


Otro aspecto a tener en cuenta es que, como ocurre en muchos flumes construidos sobretodo en EEUU, todos y cada uno de los lifts están atentamente vigilados por operarios del parque que, en ocasiones, nos dedicarán algún simpático saludo al paso de nuestras barcas:


La otra ride acuática que podemos encontrar en el área es Tanganyika Tidal Wave, una ride que durante mi visita encontré en mantenimiento y cerrada al público, pero que durante la época estival recibe muchísimas visitas en el parque:


En esencia se trata de un supersplash con double drop que, como elemento especial, ofrece unas vistas muy privilegiadas de la jungla que se extiende a partir de este punto por las áreas temáticas siguientes del parque:


Como os he dicho, el esqueleto principal del área la conforman las rides que os he comentado aquí arriba, aunque es una zona con grandes y buenos paseos rodeados de jardines y bosques, por lo que yo diría que si habéis probado SheiKra ya y queréis comer y dar un paseo (que siempre viene bien para la digestión), el recorrido desde Stanleyville hasta Jungala (la siguiente área temática) se agradecce mucho y da para un buen descanso con vistas, por ejemplo, a los distintos splashes que encontramos en la zona.

Pero también si así lo preferís podéis realizar alguna que otra compra en la tienda oficial del área, donde también encontraréis numerosas piezas de merchandising de SheiKra, una tienda llamada Kariba Marketplace y que como podéis comprobar está justo al lado de los enormes soportes de la coaster azul y roja:


O incluso, de camino a Jungala, podéis tener el capricho de ser caricaturizados por varios dibujantes situados en los caminos que cruzan las distintas áreas de esta zona:


Llegados a este lugar la vegetación se intensifica, el verde es total y la cantidad de árboles empieza a comer terreno al sendero principal de nuestra ruta, nos encontramos ante las mismísimas puertas de la zona más espesa y vegetal de todo el parque, el pulmón verde del mismo, diríamos, un área que recibe el nombre de Jungala:


Vista ya por completo el área de Stanleyville, vale la pena indicar que nos encontramos ante la primera área temática plenamente intensa del parque, donde dejamos atrás ya las kiddie rides, las coasters familiares o los entornos apacibles para presenciar la caída desde 61 metros de altura de los enormes trenes que discurren sobre el layout de SheiKra o remojarnos al máximo en Stanley Falls Flume o Tanganyika Tidal Wave.

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Hasta aquí llegamos con esta entrega de análisis a Busch Gardens Tampa, una entrega en la cual hemos podido presenciar la majestuosidad de una coaster que domina por completo un área temática que tiene por ofrecernos de todo: comida, tiendas, puntos fotográfios, coasters, rides acuáticas e incluso un teatro con show a diario. Un área muy completa que vale la pena tener en cuenta como punto intermedio en el camino por si nos entran ganas de llenar el buche o de descansar nuestros sufridos pies.

Recordad que si queréis podéis retomar todo este análisis de Busch Gardens Tampa visitando las anteriores entradas que he dedicado a las distintas áreas que nos hemos ido encontrando por el camino:

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