sábado, 31 de mayo de 2014

La foto de la semana (#61)

Elefantes en China Dinosaur Park


Valga decir, antes de empezar a hablar de esta foto, que reitero como siempre he hecho mi total oposición a que se utilicen animales de cualquier tipo en cualquier espectáculo u elemento que involucre su participación en contra de su voluntad. Nunca me ha gustado ver un animal realizando actividades que van contra su naturaleza ya que creo que el mejor entorno para la vida de un animal es la libertad en su propio hábitat.

Dicho esto, mi deber para con vosotr@s mediante las fotos de la semana es mostraros lo más anecdótico o chocante que haya encontrado en todos y cada uno de los parques que haya pisado hasta el momento y dado que esta semana os he empezado a hablar de China Dinosaur Park, he creido conveniente utilizar estas impactantes fotografías.


Como ya os comenté, nosotros estuvimos andando por el parque durante unas 5 horas con el afán de poder atesorar el máximo de rides y credits posible. Pero lo que no nos esperábamos, caminando en plena calle del parque, era encontrarnos cara a cara con dos paquidermos ataviados con estrambóticas armaduras.

Me había encontrado de todo en un parque temático: desde el típico caballo, las tímidas ardillas, los enigmáticos cuervos, simpáticas cabras o cacareantes gallinas. Pero nunca hubiera imaginado encontrarme cara a cara con dos elefantes asiáticos y de semejante guisa.

El tema es que el parque usaba estos dos animales primero para generar expectación a su paso y, posteriormente y con la respectiva valla separadora, ofrecer al público general la posibilidad de sacarse una fotografía interactuando con uno de los dos elefantes.


Los cuidadores dieron en todo momento muestras de buen hacer y de un excelente control respecto a los gigantes mamíferos que se mostraban tranquilos y apacibles, pero no deja de rondarme la idea de pensar en qué podría ocurrir, ante centenares de criaturas (especialmente niños) si a uno de los dos elefantes se le cruzaran los cables y enloqueciera llevándose lo que encontrara por delante, como hemos visto tod@s en alguna ocasión en vídeo.

Los paquidermos carecían de cualquier sistema que los retuviera en caso de descontrol, por lo que esto responde probablemente a porqué no hemos visto elefantes en los parques occidentales y porqué sí los podemos ver en parques chinos. Definitivamente, la normativa allí es otro mundo.

*****

Otras fotos de la semana:

jueves, 29 de mayo de 2014

China Dinosaurs Park (parte 2)


Continuamos la crónica de nuestra visita al conocido parque temático de China Dinosaur Park, un parque que ya con la primera parte del análisis ha demostrado una capacidad loable para ofrecer limpieza y pulcritud a través de sus viales y jardines y que, en la entrada de hoy, os demostrará más cualidades.

Como os dije en la entrada anterior, el parque en sí no ofrece una cantidad demasiado excesiva de rides y credits (como suele ocurrir con parques en los que el theming se convierte en el principal protagonista de la visita) pero sí que encierra ciertos toques de calidad que se antojan desconocidos u originales, sobretodo teniendo en cuenta la monotonía de los parques de atracciones chinos que hemos visto estos meses atrás.

Así pues y sin más dilación hoy, en Bloggercoaster, me dispongo a seguir hablándoos de China Dinosaur Park después de haber visto las sensaciones que ofrece su coaster estrella Dinoconda. Hoy nos adentraremos en su área temática más espectacular: Koocasuka.

miércoles, 28 de mayo de 2014

China Dinosaurs Park (parte 1)


Entre los vistazos a tierras norteamericanas, los análisis a parques europeos y demás entradas, poco a poco parecía que nos habíamos ido olvidando de otro de los grandes viajes que protagonizó el blog en el 2013 y ese fue el de la ruta por China a través del RollerCoaster Team.

Volvemos de nuevo a la épica historia de nuestro periplo por tierras asiáticas, para refrescar un poco la memoria habíamos dejado atrás ya World Joyland después de una larga jornada en la que tuvimos que ver como Giant Wheel of Suzhou Park no nos ofrecía Stingray abierta y aprovechábamos el día sin poder poner pie tampoco en Suzhou Amusement Land (básicamente por poca disponibilidad de tiempo).

Fue entonces cuando decidimos dar un giro de improvisación que será el eje principal de la entrada de hoy en Bloggercoaster, donde os explicaré la primera parte de nuestro viaje a uno de los parques con temática más particular de todo el país asiático: China Dinosaur Park.

lunes, 26 de mayo de 2014

El dolor hecho credit

Velocidad, vértigo, mareo, éxtasis, intensidad, diversión... todas estas sensaciones, en la mayoría de las ocasiones, son las que nos facilitan los parques de atracciones y temáticos y, de manera más concreta, sus rides y coasters. Pero dentro de esa maraña de ingredientes hay uno que en un porcentaje más bajo o más alto, dependiendo de muchos factores, también está presente: el dolor.

Hay dolor para todos los gustos: vibración, golpes, cambios inesperados, quiebros, botes... pero lo que está claro es que en todo ranking de calidad, la parte más baja siempre está ocupada por coasters en las que el dolor está más que presente.

Con ánimo de reforzar esta teoría hoy, en Bloggercoaster, me dispongo a echar un vistazo a la chatarrería de la calidad, a los bajos fondos de la suavidad, a ese grupo de coasters que en mayor o menor medida han magullado y destrozado partes de mi cuerpo hasta ganarse por méritos propios una posición en este particular TOP 10 del dolor. Os las ordenaré de menos a más, para que al final podáis ver la que, a mi parecer, es la coaster más dolorosa de las trescientas largas que llevo hasta ahora catadas.

domingo, 25 de mayo de 2014

La foto de la semana (#60)

La Berceuse de Didi'Land

Como ya os comenté en su propia bitácora de viaje, Didi'Land no es que sea el paraiso del park-freak, es más bien un parque sencillito y sin complicaciones, con una justa colección de flats, kiddies y coasters, pero que en conjunto no acumulan más de 10 años o que, dado el poco uso que reciben durante el año, tampoco se les nota demasiado el paso de las temporadas.

Pero como siempre ocurre allá por donde viajo, incluso los parques más insípidos y aparentemente sencillos deparan un par de sorpresas agradables y que alimentan la basta colección de anécdotas que uno acumula con el tiempo y Didi'Land no iba a ser menos. Es así como nos encontramos de repente con un extraño artefacto de dimensiones bastante considerables y que se hace llamar La Berceuse:

¿En qué consiste La Berceuse? En esencia juega con la física de un balancín y a la vez se alimenta de la estructura de medio rodillo. El aspecto exterior es el de una caja de unos 4x8 metros con una primera barrera de metro y medio de altura, unas escaleras en el centro que dan acceso a una segunda estructura rectangular elevada a unos 3 metros de altura y en la superfície superior un entramado de barreras metálicas, similares a las que encontramos en unas colas de espera de ride.

El truco está en poner un pie en las escaleras centrales de acceso a la parte superior, enseguida notaremos el efecto y es que este balancín gigantesco oscilará hacia izquierda o hacia derecha en función del equilibrio (o desequilibrio) que tengamos. Si una vez arriba nos desplazamos a la derecha allá donde estemos notaremos que la superfície baja y que el lado contrario se eleva. Pero al momento la estructura vuelve a balancearse y nos colocará en lo alto. Lo entenderéis mejor con este montaje fotográfico:
Como véis, el juego está en desplazarse por arriba de un lado al otro hasta conseguir que el mecanismo alcance un tope y nos hundamos hasta el metro de altura (como me véis en la parte superior de esta foto) o subamos hasta unos 4 o 5 metros de altura (como aparece en la parte inferior de la foto).

Sinceramente, es uno de los mecanismos más sencillos pero a la vez divertidos que he probado en los últimos años, terriblemente adictivo y tan simple que da a entender que este artefacto se usó años atrás en aquellas rides mecánicas que activaba el propio viajero y que a día de hoy quedan relegadas a pequeños parques remotos o al recuerdo de las fotografías en blanco y negro.

El mecanismo interior de La Berceuse, por si tenéis curiosidad en echar un vistazo, es este:


Un sencillo balancín que discurre en unos raíles paralelos y que está limitado (para no provocar el colapso del mecanismo y evitar tragedias).

El parque, Didi'Land, en general me pareció de lo más discreto que he probado jamás, muy justito si lo que queremos son emociones nuevas o innovación creativa, pero sin embargo pequeños elementos del paisaje o rides mecánicas como esta extraña Berceuse fueron la gotita de sal en una ensalada repleta de insípida lechuga. Uno de esos caramelitos que se encuentra uno y que se agradecen mucho, a la par de facilitarle a uno diversión por unos inolvidables minutos.

*****

Otras fotos de la semana: