miércoles, 25 de marzo de 2015

Loop the loop (parte 3)

El loop. La inversión por antonomasia. La que reclamamos por lo menos en una sola ocasión durante un viaje, una visita, un ciclo. Si una coaster promete inversiones debe tener uno, si no tiene un loop se nos queda colgada, no nos ofrece la pureza de la inversión, la redondez perfecta, la curva de la felicidad.

Loops los hay de todas las formas, de todas las medidas, tomados con todo tipo de velocidades y en un sinfín de tipos de vías. Pero si en algo coincidimos es en que en mayor o menor medida todos los disfrutamos de una u otra manera en algún momento de nuestras vidas. Y un servidor también, de ahí que semanas atrás me decidiera por hacer una recopilación de los cerca de 70 loops que he podido probar hasta el día de hoy.

Es por eso que hoy, en Bloggercoaster, continuaré la exhaustiva tarea de clasificar, ordenar y nombrar otra tanda más de loops por los que mi cuerpo y mi mente han tenido posibilidad de pasar por lo menos una vez en esta vida (y algunos de ellos me han visto repetir y repetir, para qué engañarnos). ¡Aquí os traigo 10 espécimenes más para la colección!


Great Bear
(Hersheypark)

Ya en la anterior entrega de Loop the loop pudimos echar un vistazo a la infravalorada y muy desconocida Sooperdooperlooper, una Schwarzkopf del parque de atracciones de Hersheypark. Y aquí tenemos otro espécimen más de este grandioso parque, en esta ocasión una factura impecable de los suizos B&M, una invertida multi-looper en la que el loop nos lo encontraremos nada más salir de uno de los drops más geniales jamás construidos por la empresa suiza.

Loop amplio, muy rápido y con una sensación de choque inicial y de salida muy agradecidas, además de un juego de soportes muy bien llevado:

Comodidad: ***
Velocidad:****
Estética:**
Sensaciones:***

Sidewinder
(Hersheypark)

No os voy a mentir, posiblemente estemos ante el layout que menos me llama la atención de todos los que he podido catar hasta día de hoy. Sencillamente las boomerang de Vekoma son insulsas, sin esencia y generalmente con una ración de dolor y de malas transiciones que las convierten en prescindibles.

Pero aún así el layout contiene un loop en su interior, concretamente tras el cobra roll (o si vamos en posición backwards, a la vuelta del ciclo, es lo primero que nos comemos en la caída hacia atrás.

Sea como sea, es un loop bastante cerrado, con una buena acogida en base a la ida y un coleteo en la nuca a la vuelta (coleteo que según cómo lo recibas puede o no ser agradable). Pero raramente el loop, y por extensión el resto de la coaster, son apacibles y cómodos:

Comodidad: *
Velocidad: **
Estética: ***
Sensaciones: *

Giant Inverted Boomerang
(Jin Jiang Action Park)

Y pasamos de una versión en miniatura de shuttle-coaster de origen holandés a una shuttle-coaster pero esta vez en una versión algo mayor, concretamente el modelo GIB (giant inverted boomerang), también de Vekoma.

Y aunque esta Giant Inverted Boomerang del atractivo parque de atracciones de Shanghai podía prometer por lo reciente de su construcción y por tratarse del último GIB construido en el momento de mi particular visita, lo cierto es que finalmente se convirtió en una decepción más.

Pese a todo, hay que decir que a diferencia de las boomerangs, el hecho de ser un tren invertido y de ofrecer unas medidas de elementos más generosas (31 metros de altura tiene este loop) le ofrecen un cariz algo más agradecido de comodidad (que rápidamente queda borrado en el gigantesco cobra roll que preside este fotogénico layout):

Comodidad: **
Velocidad: **
Estética: ***
Sensaciones: *

Roller Coaster
(Jin Jiang Action Park)

Y no nos moveremos demasiado para poder disfrutar de la otra coaster con loop que ofrece el pintoresco Jin Jiang Action Park (el famoso parque de atracciones rodeado por completo de rascacielos y autopistas elevadas). En esta ocasión para encontrar un modelo facturado por uno de esos constructores exóticos que tanto suelen llamar la atención (Meisho Amusement Machines).

Una versión ultraminimalista de las shuttle-coasters, con el aliciente eso sí que la situación del loop, el elemento que lo precede y la construcción en sí son únicos. Primero por el pequeño drop de un desnivel de unos 6 o 7 metros de altura (que no olvidemos que recorreremos primero hacia atrás y luego hacia adelante). Luego por el hundimiento de los cimientos medio metro bajo el nivel del suelo y finalmente por el hecho de la vuelta, tras un drop de recepción dura, pero con una construcción del loop sobria y muy sólida. Por increíble que parezca, es un loop muy confortable en toda su extensión:

Comodidad: ****
Velocidad: **
Estética: ***
Sensaciones: ***

Boomerang
(Knott's Berry Farm)

No difiere mucho en esta ocasión esta versión de boomerang de Vekoma de la que os he comentado un poquito más arriba (la de Hersheypark), más allá de la conservación, los trenes y los colores. Por lo demás es exactamente lo mismo (y en su momento Vekoma ya se encargó de plagar el mundo con clones totalmente idénticos como estos, de ahí su malograda fama).

Mismas sensaciones, misma estructura, mismo dolor, pese a que me dio la ligerísima impresión de que quizás en esta ocasión la coaster es un pelín más disfrutable en su extensión. No una fiesta, pero sí algo más suave (y eso que apenas se llevan un año de diferencia en su construcción):

Comodidad: **
Velocidad: **
Estética: ***
Sensaciones: *

Montezooma's Revenge
(Knott's Berry Farm)

Por lo que parece la recopilación de loops de hoy en el blog tiene una extraña y estrecha relación en su totalidad con el concepto shuttle-coaster (que sí quizás os preguntáis a estas alturas de qué trata, básicamente es una coaster en la que el recorrido se hace tando del derecho como del revés).

En esta ocasión estamos ante un rarísimo espécimen de Schwarzkopf, que en su época también se aventuró a ofrecer al ávido público norteamericano una coaster que en su momento fue muy criticada por su sencillez y su poca esencia, pero que con el tiempo se ha sabido ganar un hueco en el corazón de todos los visitantes del parque de California.

El loop de esta Montezooma's Revenge es muy disfrutable, muy redondo e incluso muy amplio, con una increíble definición y seguridad, sin nada de vibraciones o cambios bruscos, de una construcción sólida e inamovible. Me sorprendió muchísimo el ciclo en backwards (hacia atrás) por la inesperada suavidad del mismo a bordo de unos trenes, no nos olvidemos, que datan de casi 40 años atrás:

Comodidad: ****
Velocidad: ***
Estética: *
Sensaciones: **

Silver Bullet
(Knott's Berry Farm)

Estamos ante uno de esos típicos ejemplos en los que, por muy bien realizado que esté el elemento en sí, por muy bien gestionadas que estén las fuerzas G, la comodidad, la ergonomía de sus asientos o la medición de las formas y distribuciones, es el conjunto del proyecto y en este caso concreto el repartido del resto de elementos lo que roba notoriedad y protagonismo a la coaster en sí.

Silver Bullet me pareció una obra de arte, una invertida de B&M con tintes artísticos, muy bien definida, muy repartida en extensión y con un layout difícilmente mejorable, por lo que pese a que este loop (de unos nada despreciables 32 metros de altura) es muy disfrutable y cómodo para la velocidad a la que el tren lo recorre (89 km/h) lo cierto es que todo queda diluido una vez sales de él, haciéndote creer una vez estás fuera que el loop no ha sido más que un loop más. Irrelevante:

Comodidad: ****
Velocidad: ***
Estética: **
Sensaciones: ***

Kanonen
(Liseberg)

Querida por much@s, odidada por much@s otr@s, esta Kanonen es una de cal y una de arena, no obstante no lo es tanto su loop.

Plagada de incongruencias en transiciones y partes del layout, con una finalización algo tosca y un layout complejamente retorcido en su propia esencia, Kanonen se convierte en, como su propio nombre indica, un cañón de fuerzas G que por desgracia van a parar directamente a los doloridos cuellos y hombros de sus atrevidos viajeros, afectados por la maldición del over-the-shoulder-harness matador de Intamin.

Pese a todo, como he dicho, el loop resulta gracioso, casi insustancial y meramente presencial, pero con una carga estética bastante poderosa, atravesado en su interior por la propia vía de la coaster en un inline arriesgado. Fuerzas desmedidas, velocidad ajustada y un tramo bastante bien solucionado para el caos que resulta el resto del proyecto:

Comodidad: **
Velocidad: ***
Estética: *****
Sensaciones: **

Katun
(Mirabilandia)

Estamos ante una señora TOP, así hinquemos rodillas en el suelo y postrémonos ante su grandeza. Katun no deja indiferente en absoluto a nadie que la riddea y los cerca de 31 metros de altura de su poderoso loop así lo certifican (no olvidemos que en el caso de una invertida, el loop adquiere un par de metros más de altura debido a la altura total de los trenes).

La gran velocidad a la que alcanzamos la cumbre de este perfecto elemento, la extensión total del layout, el pronunciado drop y el casi afeitado de césped que hemos hecho apenas unas décimas de segundo antes, convierten este loop en uno de los elementos no solo más disfrutables de la coaster sino del parque entero en sí.

Katun permanece en el Top 10 de muchos entusiastas (y de la Mitch Hawker's steel coaster poll) por algo y este enorme loop es uno de los motivos, sin duda alguna:

Comodidad: ****
Velocidad: ****
Estética: *****
Sensaciones: ***

Goudurix
(Parc Astérix)

Y de una de las más grandes a otra de las más grandes, pero por la parte baja de nuestra lista de favoritas. Goudurix ha ido cargando tristemente el peso de ser uno de los proyectos más dolorosos, incómodos y mal acabados de la historia y pese a que el esfuerzo por parte del parque francés de Parc Astérix por mitigar estos efectos ha sido y es loable (incluyendo un re-track casi completo hace apenas un par de temporadas) lo cierto es que sigue cargando con la triste medalla a una de las peores coasters del mundo.

Parte de culpabilidad encierran sus 7 inversiones (sumad el hecho de que las vías y trenes sean de Vekoma y como resultado, si las coasters fueran un laboratorio, tendríamos una gran explosión tóxica). Y entre esas 7 inversiones encontramos cómo no un loop. Más bien presencial, más bien irrelevante, pero que otorga madurez a un layout que en teoría debería funcionar, pero que incluye muchos ingredientes que no favorecen la calidad que quizás en su día asombró a aquellos primeros gestores de un verde Parc Astérix, en los años 90:

Comodidad: *
Velocidad: **
Estética: ***
Sensaciones: **

*****

10 credits distintos entre ellos, predominancia quizás en esta entrada de hoy para modelos y proyectos llevados a cabo por la polémica Vekoma (muchos de ellos durante la década de los 90 y en un alarde estúpido de los parques, en aquella época, de tener inversiones en sus coasters al precio que fuera).

Recordad que si queréis echar un vistazo a las anteriores entregas de esta pequeña saga recopilatoria de estas características e icónicas inversiones, aquí os dejo los enlaces de lo que hay publicado hasta ahora:


Y vosotr@s, ¿tenéis algún loop marcado a fuego en vuestra mente y experiencia coasteril?

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