martes, 28 de octubre de 2014

Beijing Shijingshan Amusement Park (parte 2)

Como os expliqué a través de la anterior entrada, Beijing Shijingshan Amusement Park resultó ser un ejemplo perfecto del contraste y la incongruencia de muchos de los parques chinos que permanecen abiertos todavía en el silgo XXI pero que conservan en un porcentaje elevado la esencia oldshool (y quizás un poco dejada) de los 80 o 90.

Si recordamos un poco, os expliqué que nuestra visita al parque fue realmente fugaz (no más de 5 horas) y durante esa estancia pudimos comprobar, en directo, lo mejor y lo peor de un parque que si de algo puede presumir es de tener una cantidad de coasters y rides muy elevada (9 credits en total, ahí es nada).

Así pues hoy, en Bloggercoaster, continuamos nuestra ruta express por Beijing Shijingshan Amusement Park retomándola allí donde nos habíamos quedado, justo a las puertas de la que quizás es la coaster más conocida internacionalmente.


La abominación verde

Y es que así podríamos llamar a una de las grandes rarezas del viaje que, para variar en esta ocasión, ya entraban dentro del planning. Se trata de Shenzhou Coaster, una invertida de Vek... ¡wait! No amigos y amigas, no se trata de otra creación de Vekoma, sino de una coaster de la anteriormente nombrada Beijing Shibaolai Amusement Equipment, una de esas empresas que desde hace años se empeñan en tratar de copiar a otras empresas occidentales y que lo hicieron, para mala suerte de los ciudadanos chinos, con uno de los modelos más incómodos del mercado:


Afortunadamente para mi, tanto ThemePark Review como otros usuarios de Youtube han visitado este parque antes (ya que si estás de visita en Beijing es relativamente fácil acercarte a él ya que se encuentra bastante cerca del centro de la ciudad), así que encontrar point-of-views de cierta calidad es bastante fácil. Atención a la explicación de porqué he decidido titular esta parte del análisis como "La abominación verde":


Efectivamente: dolor. Desgraciadamente para mi este fue uno de los dos credits vetado por mi de sobras conocida corpulencia durante el viaje a China, por lo que una vez devuelto el importe que había pagado en yuens para acceder a Shenzhou Coaster me dispuse a fotografiar el ciclo que Lluís y Jaume sí pudieron completar.

Como podéis observar, el layout ya desde fuera presenta tramos difíciles de ver y donde se adivinan transiciones y elementos con cierta ortopedia presente, como este inquietante doble in-line:


O el loop, que de por sí resultó ser (palabras de los riddeadores) "una orgía de fuerzas mal llevadas":


Realmente el tren se veía con una velocidad totalmente descompensada, tramos de extrema rapidez con tramos de velocidad muy reducida, a la vez que paso por tramos delicados con una velocidad excesiva transportaba a mi mente la típica empatía dolorosa a distancia.

Prueba de todo ello es el inequívoco gesto que Lluís dirigió a la cámara en un intento por sacar un photoride improvisado en la curva posterior a los final brakes:


Sin embargo una de las cosas más curiosas, por no decir estrambóticas, que observé en Shenzhou Coaster no pertenecía propiamente dicho a la coaster. De hecho sí pertenecía, pero no como coaster en sí... ehmm... mejor lo digo y lo muestro y ya si eso entenderéis a qué me refiero. Señores y señoras, una estación de tren BAJO el lift:


Y cuidado porque puede que Beijing Shijingshan Amusement Park haya encontrado la piedra filosofal del aprovechamiento de espacio y que nosotros aquí estemos infravalorando el invento. Al fin y al cabo, ¿qué puede comportar para el parque una caída fortuita de objetos desde el lift sin una red de seguridad?¿O llevarnos de repente una manchita de grasa de cadena como souvenir del parque? ¡Paparruchadas!

Rides, más rides...

Superado ya el tramo de la difícil de ver Shenzhou Coaster investigábamos un amplio vial que se apartaba de la arteria principal del parque (realmente llena de visitantes, no es broma) y decidimos explorar ciertas rarezas que vimos y que se grabaron a fuego en nuestro corazón.

Para empezar esta ride de transporte a modo de monoraíl con pedales, una ride que después de visitar a fondo una buena cantidad de parques chinos me doy cuenta de que goza de cierta fama y popularidad:


Quizás lo más llamativo de esta ride no era el recorrido en sí (rodeando un frondoso bosque de altos árboles) sino los vehículos con los que los visitantes podían desplazarse a través de sus raíles, de un diseño ciertamente futurista y, para qué negarlo, un look muy apetecible:


Acto seguido y completando este pequeño apéndice del parque nos encontramos con una auténtica joya de la que os hablaré más a fondo durante la Foto de la Semana que (previsiblemente) podréis leer este mismo domingo. Se trata de Ghostly Palace, una dark-ride que pretende ser de terror y que se queda en... bueno... yo de vosotr@s esperaría con ansias la entrada. Sólo os puedo decir que está de nuevo en juego el título a la "peor dark-ride del mundo", ahí es nada:


Después de horrorizarnos, irónicamente, con la inquietante Ghostly Palace decidimos volver de nuevo a esa especie de avenida principal que el parque mantenía en la parte central del recinto, acercándonos en toda su longitud hacia el final de un recinto francamente grande y poblado de rides, como la sky flyer que ya os nombré en la anterior entrada y que aquí se escondía tras una típica tienda del área, en esta ocasión si no me equivoco una tienda de golosinas:


Y aquí la única fotografía que pude realizar de la zona ya que justo a nuestra izquierda encontramos un local donde comer rápidamente para llenar apenas el buche y volver a la conquista de Beijing Shijingshan Amusement Park:


Como podéis observar a un lado del vial encontrábamos un montón de tiendas, puestos y pequeños edificios de vivos y alegres colores. Al frente podréis observar el castillo, una obra que para nada está inspirada en los castillos de Disney (¿quién lo ha pensado?¿tú?¡a prisión!). Y tras el castillo-que-no-es-inspiración-de-Disney podéis ver como asoma poderosa en la distancia la ferris wheel del parque. Ya llegaremos a ese punto.

A nuestra derecha se abrían paso, pegadas a los viales y zonas de descanso, varias rides y coasters que vale la pena tener en cuenta, como la que para mi fue la estrella de la visita a Beijing Shijingshan Amusement Park, la ya nombrada en el blog Space Trip, factura de la (sorpresa...) Beijing Shibaolai Amusement Equipment, en un intento por tratar de llevar a cabo un knock-off de Schwarzkopf:


Realmente ni las fotografías ni los vídeos hacen justicia a un credit que puede parecer factoría de incomodidad y fracturas varias, pero que os aseguro que a mi parecer resultó ser una delicia de diversión muy elevada:


El layout es un constante ir y venir de curvas con no demasiado peralte, enredadas y ordenadas entre sí para formar una curiosa y visual estructura cóncava de vias lilas y soportes verdes (¿quién dijo efecto de choque?) pero con una velocidad genialmente orquestada para evitar excesivos golpes o movimientos incómodos:


Y cómo no, todo ello a bordo de lo más parecido a una caja de cereales con ruedas. La única nota negativa de Space Trip en realidad es la operativa ridícula que el parque aplica a esta coaster, mediante la cual es imposible riddearla solo, siempre tiene que ir el tren con dos personas a bordo, por lo que en esta ocasión Jaume tuvo que pasar por el trámite de hacer un doble ciclo y mientras yo... pues sí, disfrutar como un crío pequeño:


Una de las muchas incongruencias con la que nos topamos en Beijing Shijingshan Amusement Park y de las cuales ya os hablé en la primera parte, fue el hecho de que a escasos 50 metros de una ride de monoraíl elevado con tracción a pedales podíamos encontrar Airvagility (¿?):


Y efectivamente, ¡se trata de una ride de monoraíl elevado con tracción a pedales!:


¿Dos por el precio de una?¿Exceso de fama entre las dos rides?¿Capacidad ridícula? En ese momento decenas de cuestiones parecidas rebotaron por el interior de mi alocada cabeza intentando encontrar explicación a el porqué dos rides similares en el mismo lugar, con el mismo precio y (aquí viene lo gordo) con cola en ambas. ¿De tantísima fama gozan este tipo de monoraíles en China?

... ¡y todavía más rides!

Seguimos con esta especie de tómbola de atracciones (creo que si nos hubieramos obsesionado con riddear absolutamente todo hubieramos tenido que hablar de un precio realmente excesivo, echad la cuenta de 1 o 2 euros por ride a razón de unas 40 en todo el parque...) y la siguiente en salir en la rifa es ya un clásico no solamente en el país oriental sino también alrededor de todo el mundo, se trata de la incombustible wave-swinger del parque, que para que veáis que no os miento, estaba totalmente rodeada por expectantes visitantes tanto riddeándola como observando sus hipnóticos giros:


Y sí, en medio de tanta ride y flat banal y sin imporancia emergían pequeñas e importantes sorpresas como esta flat de la cual, me vais a perdonar, me ha sido imposible encontrar el nombre concreto (amantes de las flats y ferias, ¡yo os convoco!). Lo que sí queda claro es que, de haber estado en funcionamiento (lamentablemente la ride estubo en todo momento así, justo como la veréis en la fotografía), habría podido ser un buen reclamo para nuestros suicidas cuerpos de puro RollerCoaster Team:


Como ya os indiqué también en un vistazo rápido desde aquél puente cruzaba la vía del tren que dividía por completo el parque (¡uf!) el parque tiene en su haber una mítica enterprise que pude captar allí en marcha y que aquí me tuve que conformar con verla en carga y descarga (y eso, hablando de China, puede llevar fácilmente 10 o 15 minutos que NO podía perder esperando una foto perfecta):


Escondida al final de la avenida, a mano izquierda, parecía que no quisiera que la riddeáramos pero finalmente también plantamos la bandera del imbatible RCT en Spinning Coaster, que como su propio nombre indica se trata de una spinning coaster (¡bonus ocurrencia!) que en esta ocasión no se trata de un credit de Beijing Shibaolai Amusement Equipment, sino del otro peso pesado de las imitaciones y copias chinas como es Golden Horse:


Poco más os puedo decir de un credit que crece como setas en los parques chinos y que, por lo visto, fue el hit parade de la empresa a lo largo de esta pasada década, llegando a vender más de 70 ejemplares en todo el mundo (ahí es nada). Una coaster correcta, muy esencial pero realmente divertida y bien diseñada que perfectamente podría adaptarse incluso a más parques todavía, de no ser por la existencia ya de otras decenas de spinnings más de otros fabricantes alrededor de todo el globo.

Recapitulada ya esta spinning coaster, era momento de pasar a la siguiente coaster del menú (y os aseguro que en este punto estaban una al lado de la otra, sin más). Hablamos de Atomic Coaster, la que podríamos definir como la tercera pieza de esta especie de santísima trinidad de las imitaciones chinas, ya que se trata de una multi-looper facturada por Senyo Kogyo Co., otra de esas tantas copiadoras e imitadoras (legal o ilegalmente) que se mueven a sus anchas por su propio mercadillo oriental, aunque en esta ocasión se trate de una empresa japonesa, no china:


Aparentemente tenemos frente a nosotros una multi-looper de las que Arrow intentó poblar el mundo entero allá por los 80 y efectivamente, es similar a las Arrow con las que dislocaron cuellos sorprendieron a todo el mundo allá por los 80:


Ligeramente dolorosa, con un regusto amargo debido a la malísima gestión de los puntos de fuerzas G positivas y con un par de peraltes dignos del más profundo infierno, Atomic Coaster cae en nuestro cuerpo como una verdadera bomba atómica, destrozándonos los ánimos de poder encontrar una sola inversión fabricada por una empresa oriental y que no duela. Imposible.


Riddeada Atomic Coaster nos quedamos próximos a la ferris wheel del parque, una enorme estructura circular que se eleva por encima de nuestras cabezas decenas de metros, en el cielo.

*****

De nuevo tengo que dejar aquí el relato de análisis de Beijing Shijingshan Amusement Park para facilitar la explicación del resto de elementos que vimos en el parque de cara a una tercera entrada.

Hemos podido ver que no es quizás este un parque al uso en el sentido de ofrecer un grupo sólido de rides, sino que en realidad es una acumulación de sensaciones, calidades y niveles de mantenimiento o presupuesto.

Durante la tercera y última entrada de análisis os puedo prometer nuevos elementos que os sorprenderán (espero que tanto como nos sorprendieron en su momento a nosotros), pero de momento ¿qué os está pareciendo este parque?¿Os genera algún tipo de expectativas?

1 comentario:

  1. ¿Para qué hacer una buena dark-ride de miedo si el mismo parque ya parece un pasaje del terror?

    Me he partido de risa leyendo la entrada y la foto en la que sales con Jaume en Space Trip me ha matado del todo. ¡Menuda cara tiene él en contraste con la tuya!

    No pisaría este parque ni aunque me pagasen por hacerlo

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