domingo, 6 de julio de 2014

¡Aventura veraniega!

Parece mentira que ayer mismo acabara de completar la serie de bitácoras sobre nuestro apasionante viaje inglés y hoy mismo, en menos de 24 horas, ya os esté relatando el siguiente viaje. Y es que sí amigos y amigas de Bloggercoaster, de nuevo nos calzamos las deportivas, de nuevo preparamos la mochila y de nuevo se presenta ante nosotros otra aventura en forma de visita a parques de atracciones.

Y aunque parezca mentira, también en esta ocasión se trata de una especie de costumbre o tradición, aunque mucho menos compleja que la que venimos completando año tras año con el RollerCoaster Team. En este caso hablamos de algo así como una locura, una aventura veraniega, una rutina que se remonta a años atrás.

Así pues hoy, en Bloggercoaster, me dispongo a explicaros brevemente en qué consisten las aventuras veraniegas y más concretamente de qué trata la de este presente año 2014.


¿Lo queremos?¡Lo hacemos!

Ese es el leitmotiv básico de las aventuras veraniegas. Nos juntamos un grupo reducido de amigos (de esos que por lo menos una vez al mes nos vemos en una cenita o unas amenas cervecitas en el bar) y de repente surge una locura, una idea, un esbozo que en un principio puede parecer imposible pero que luego, tras un silencio de unos cuantos segundos, viene seguido de un "Oye... ¿y si?..."

Las reuniones de amigos suelen hacerse en restaurantes de comida rápida...

Y tras ese "Y si", quizás un par de meses de preparación y escueta planificación después, alguna que otra reunión y toma de decisiones, nos embarcamos en un viaje que generalmente suele durar entre uno y dos días, nunca sobrepasando esa cantidad y siempre con el mismo objetivo: llenar la mochila de experiencias y descubrimientos de parques a poder ser nuevos y exóticos.

Como ocurriera con el RollerCoaster Team, esta tradición se remonta a un lejano verano de 2009 en el que decidí dar el paso y conocer en persona a dos usuarios de la por entonces ya imprescindible Capte.org: Locrian y Calle. ¡Quién me iba a decir que años después compartiría tantísimas experiencias con este par de cracks, siendo actualmente uno de ellos incluso mi compañero de piso!

2009: Parque de Atracciones de Zaragoza

Decidí conocerles a ellos y a algunos más en una primera aventura veraniega a un parque que, por entonces, era un terreno totalmente desconocido para todos: Parque de Atracciones de Zaragoza. El viaje requería unas 3-4 horas de viaje de ida y otras 3-4 horas de viaje de vuelta en coche, más luego unas horitas de estancia en el parque, lo cual quedaba comprendido en una única jornada que resultó ser una de las escapadas más desternillantes que he hecho jamás en mi trayectoria parqueril.

Formación torcida en la casa encantada de Parque de Atracciones de Zaragoza

Debéis entender que por entonces yo apenas atesoraba la experiencia en Alemania y en Inglaterra, me quedaba mucho por ver y la sorpresa al llegar a cualquier parque era, si cabe, mucho más mayúscula que hoy en día. Y qué mejor manera para hacerlo realidad que el mítico Parque de Atracciones de Zaragoza, plagado de extrañas rides, carismáticas coasters, un ligero trasfondo económico y social interesante para analizar y, en general, un encanto que hechiza a cualquiera que pisa sus instalaciones por primera ocasión.

Preparados, listos...

Años después Parque de Atracciones de Zaragoza ha ido bajando escalones en mi clasificación personal y probablemente sea el turno ya de una visita exprés (llevo como 3 años diciéndolo y nunca cumplo). Pero si algo tengo claro es que me sirvió para conocer a algunas de las personas más geniales que se han cruzado en mi vida en los últimos años.

2010: Terra Mítica

La primera experiencia estaba ya completada, las vergüenzas se dejaron atrás y a lo largo de ese año 2010 se programó el viaje que se grabaría a fuego en nuestras consciencias, un RCT completísimo por tierras alemanas que reafirmó mi amistad con Luis y Raúl y que me empujó definitivamente a volver a improvisar una aventura veraniega.

Lluís y Raúl segundos antes de rodar en Inferno

Desplegamos el mapa de parques próximos, calculamos rutas para no exceder las 24 horas de viaje y el elegido en esta ocasión fue el lejano Terra Mítica. Con una considerable kilometrada entre Barcelona y Benidorm, las horas al volante se hacían placenteras si se hablaba de parques o se bromeaba por la autopista mediante walkie-talkies surrealistas.

Aunque sea otra SLC más, Titánide añadió emoción al viaje (o no).

La visita al parque fue muy amena, siempre hace ilusión pisar un parque después de haber leído decenas de reviews sobre el mismo, aunque en el caso de Terra Mítica el desánimo por ver que nunca acaba de levantar cabeza pesa en el corazón de todo aficionado. Ahí quedó pues nuestra visita en ese prolífico 2010 parqueril.

2011: Le Pal

En 2011 la historia se nos empezó a ir de las manos y es que ampliamos el rango de tiempo del viaje de una jornada a dos y los kilómetros llegaron a tierras francesas, por lo que cruzábamos fronteras para adentrarnos en el país vecino en búsqueda de un parque que ese año, con el añadido de una spinning de Mack Rides, llamó completamente nuestra atención, Le Pal, un recinto situado en un inhóspito paraje al sur de Francia, a unos 750 kilómetros de Barcelona (¡y otros 750 a la vuelta!).

Arriba foto grupal alrededor de "el palo" (Le Pal). Abajo, foto en el cartel/mapa del parque.

Por el camino tuvimos la oportunidad de descubrir joyas como el Viaducto de Millau (el puente más alto de Europa con la friolera de 343 metros de altura):

Preciosas vistas en el espectacular Viaducto de Millau

O los parques/ferias veraniegas de la costa francesa a apenas unos kilómetros de distancia de la frontera entre Francia y España (y que a estas alturas todo el mundo debería haber visitado, es un consejo):

Sin demasiadas pretensiones Luna Park resulta ser una apuesta segura para el entusiasta

El viaje resultó ser agotador, pero sentó unas bases de locura, atrevimiento y amistad que se han ido forjando año tras año en cada edición que se ha hecho de esta escapada veraniega.

2012: Costa francesa

La visita en 2011 a las ferias y parques de ámbito estival en la costa francesa nos marcaron tanto que en apenas 365 días nos vimos con ánimos de volver al mismo lugar, aunque en esta ocasión para descubrir más cantidad de parques y con gente distinta al año anterior:

De un año para otro nos encontramos una Vekoma nueva en Luna Park... check!

Así fue como recorrimos en apenas una jornada Pirat Park, EuroPark, Luna Park y el siempre querido PPS Park, este ya situado a medio camino entre Barcelona y la frontera francófona.

Euroloop, la única multi-looper de Vekoma donde te hacen un ciclo doble sin parar en estación.

Quizás no fue la escapada más compleja, pero sí resultó estar cargada de anécdotas y descubrimientos, como el hecho de volver un año después al mismo Luna Park y encontrarse una multi-looper de Vekoma plantada en el parque. Como quien no quiere la cosa.

2014: Objetivo Nigloland

En 2013 el peso económico del RCT a China se notó y pasamos todos, en general, un verano de cinturón apretado y ahorro (que luego en mi caso aproveché para visitar a finales de año la meca de Orlando). Así pues para este 2014 nos hemos propuesto volver fuertes, romper con todo, ir más allá en este afán explorador que hemos ido alimentando temporada tras temporada y hemos montado una aventura veraniega compleja y sin duda alguna arriesgada: viajar de nuevo a Francia, pero más al norte todavía.

De hecho nos plantaremos en Nigloland, un parque casi desconocido para la mayoría de aficionados europeos hasta que en 2013 anunció la adquisición de un proyecto de Mack Rides que más tarde resultó ser la versión alemana de las mega-lite de Intamin, la famosa Alpina Blitz:


Los integrantes de este año seremos 3: Luís, Oriolat y un servidor. Tres aventureros, tres exploradores, que cargados con nuestras mochilas de inquietos park-freaks recorreremos en coche los 900 kilómetros de ida y 900 de vuelta que nos separan del lejano parque francés.

Por el camino es posible que repostemos en algún parque de menor calibre (quizás sea el momento de catar Walibi Rhônes-Alpes o de explorar el desconocido Parc Touristique des Combes (va, os echaré un cable, echad un vistazo en RCDB...).


Y si todavía nos queda algo de disponibilidad, si nuestros cuerpos todavía aguantan un último envite, es posible que pasemos de nuevo por los parques de las playas francesas a catar la siempre agradecida EuroLoop o la espectacular Eurospeed.

Lo que es irrefrenable ya es que este mismo lunes partimos en dirección al norte, imparables con nuestra afición entre ceja y ceja, con un buen puñado de horas de entretenimiento y diversión en nuestras manos (y mi personal deber de documentar fotográficamente todo el viaje, para luego mostraros los frutos mediante nuevas y refrescantes entradas en Bloggercoaster).

Los engranajes de la aventura veraniega de 2014 están ya engrasados y listos para ponerse en funcionamiento.

*****

Más espesa y compleja entrada de lo que había pensado hacer en un principio (sobretodo al ser domingo y esperar vosotr@s quizás algo más ligero como una Foto de la Semana), pero creo que era necesario también recopilar el anecdotario de todos estos años en cuanto al verano se refiere.

No vendrían a ser estos viajes el estándar de cualquier viaje que haga durante el resto del año, pero serían un ejemplo bien claro de hasta dónde está dispuesto un auténtico park-freak a llegar con tal de expandir su afición y enriquecer su legado.

Quizás los parques que descubramos sean pequeños, sin complejidades, difíciles incluso de situar en un mapa. Pero de lo que estoy seguro es de que los disfrutaremos y viviremos como si de un Europa Park o un Cedar Point se tratase. Merecen recibir exactamente la misma atención porque sólo en estos pequeños recintos es donde uno se suele llevar al final del día gratas sorpresas.

¡Nos vemos a la vuelta mes amis!

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