sábado, 6 de diciembre de 2014

El gran viaje - Día 9 (Final)


Últimas horas ya en Los Angeles, últimas horas de un largo y cansado viaje que llega ya a su fin y que durante 10 días ininterrumpidos me ha mostrado lo mejor (y quizás algo de lo peor) de una ciudad que jamás duerme, una ciudad enorme, muy poblada y con algunos de los parques temáticos y de atracciones más espectaculares del mundo.

Como no podía ser de otra manera también, el último vídeo de esta particular serie en la que pongo punto y final al seguimiento de la ruta mediante Youtube:


Las últimas jornadas de este tipo de viajes suelen estar marcadas por esa extraña mezcla de sentimientos en el cuerpo que hacen que tu mente sea un coctail de sensaciones. Por una parte la tristeza por abandonar una aventura tan repleta de ingredientes y anécdotas, por otra parte la sensación de calma por haber podido llevar a cabo punto por punto todos los objetivos iniciales de aquél viaje que meses atrás planificaste con tanto esmero. Y en mi caso particular, con 3 cámaras, un portátil y multitud de archivos recogidos durante todas las jornadas de manera masiva, una extraña calma en la que por fin empiezo a respirar con tranquilidad y con la satisfacción del "trabajo" bien hecho.


El último día en Los Angeles amanecí en el Hotel Tyrlon, a apenas un par de kilómetros de Universal Studios Hollywood y a otros tantos de las famosas colinas de Hollywood. A mi salida del hotel y esperando el taxi que me llevaría al aeropuerto, aproveché para avistar a lo lejos el simbólico edificio de la Capital Records, emblemática discográfica norteamericana:

Eran más o menos las 7 de la mañana y el viaje hasta el aeropuerto me llevaría más o menos media hora. Aproveché para conversar con un taxi repleto de "humanidad" y un taxista bastante animado que me explicó algún que otro secreto de la ciudad que debería tener en cuenta en una posible próxima visita:


Con el sol ya en pleno y claro cielo, llegué a la terminal 4 de LAX, el Aeropuerto Internacional de Los Angeles, un lugar donde los más jugones del GTA V reconocerán sin duda la que es una de las estructuras más simbólicas del aeropuerto, genialmente representada también en el videojuego de Rockstar:


Con un ligero retraso de 20 minutos tomé el vuelo que me llevaría hasta Miami en poco menos de 5 horas. El retraso fue debido a que la programación inicial era de escala en New York, pero el temporal que estaba sufriendo por entonces la ciudad de los rascacielos al norte hizo que la aerolinea decidiera hacer escala en Miami, mucho más propensa a realizar el vuelo de la manera más puntual posible. Así que tras esas 5 horas y la variación de 3 horas en el reloj internacional, me planté a última hora de la tarde en el Aeropuerto Internacional de Miami, donde tras una escala breve de poco más de una hora, emprendí de nuevo el gran vuelo, esta vez ya con dirección a Barcelona:

8 horas, dos películas y varias cabezadas después, corría 6 horas hacia adelante en el reloj, atravesaba fugazmente la noche y me plantaba en el Aeroport del Prat de Barcelona a eso de las 10 de la mañana del día siguiente:

En 14 horas adelanté 9 en el reloj (esto explicado rápido es bastante confuso, debo admitir, pero luego lo piensas y es realmente una locura), mi cuerpo fue vilmente engañado y justo cuando mi cabeza pensaba que era momento de ir a dormir, empezaba una nueva y lluviosa jornada en Barcelona.

El contraste térmico era apabullante, pues salí de Los Angeles con temperaturas rondando los 30 grados a mediodía y llegué a Barcelona con 12 grados y una tormenta realmente acongojante.

Entorno a media mañana llegué a mi casa. Dejé la maleta, dejé la mochila, tomé asiento en el sofá y solté la clásica frase que uno suelta en estas situaciones: ¡Hogar, dulce hogar!

Ponía punto y final a uno de esos grandes viajes que esculpen por completo la mentalidad del eterno viajero. Una experiencia difícilmente reemplazable que me marcó, marca y marcará de ahora en adelante a nivel de haber podido probar alguno de los parques más impresionantes con los que me he encontrado hasta ahora.

Definitivamente, 2015 será un año cargado de análisis y coasters en el blog...

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